martes, 10 de diciembre de 2019

Navidad 2019








Bilbao sigue con un colocón del 10 con su azul intenso de filamentos Led con bajo nivel de consumo  por las calles. Se venden loterías, turrones y yo... garrapiñada. En el restaurante hablan de Nocheviejas, cotillones y del sorbete de champán que se tragarán en Navidad. Me parece estar viviendo un reality show donde Eleuterio, el libertador, corta el césped donde las olas golpean contra las rocas impertérritas de mi profunda tristeza.
Y tu...enfrente, riéndote de mi.
Navidad, te puedes denominar como quieras, incluso puedes ser o no ser, como Hamlet. Puedes cambiar el valor de lo que digo y transformarlo en un producto de todo a 100  o reconvertirlo en un casi todo a  1 euro. Y puedes seguir lastimándome o parar ya de una vez. Es tu decisión.

Demasiada porquería que limpiar antes del 2020. Molestan los ecologistas, las opiniones enfrentadas; es un mundo donde nadie se pone de acuerdo y todos tienen razón. Aún no hemos echado la "ache" del verbo echar, la a y la o hace tiempo que son enemigas , ciudadanos y ciudadanas...y la oposición de sexos sigue siendo relevante. Pero nadie que sea progresista osa decir que complicamos la palabra en exceso y por si acaso, nos callamos el consejo de la Real Academia de la Lengua o del lenguo.
Y tu...enfrente, cuestionando mis afectos.
Navidad, me buscaste y me hiciste salir desde el pudor y la vergüenza sin poder volver la vista atrás. Con un chasqueo de tus dedos, puedo desaparecer sin comentárselo a Némesis. O puedes solucionarlo, siendo la única forma correcta sintáctica para referirse a un grupo mixto. Es tu decisión.

¡ Me parece que he hecho tan poco en el 2019! No puedo dejar de pensar que siempre podemos hacer más como artistas, como seres humanos..., incluso ir en catamarán hasta EEUU y hablar con Trump. Algunos han fregado mejor la puerta de su casa, aspirando cada rincón y poniendo en las juntas de los azulejos Baldosinin. Otros, seguimos acumulando polvo en las estanterías olvidadas de los manuscritos que nunca verán la luz. Y palabras que nunca se dirán. Abrigos de visón escondidos heredados de nuestras abuelas porque no es decente el sufrimiento animal pero si el consumo desmedido oculto en nuestro vestuario.
Hoy he visto moho en un lienzo sin barniz...y sigue subiendo el nivel de los mares y nos ahogaremos todos juntos sin un Titanic al que aferrarnos o con la lengua seca bailaremos en el desierto el vals de la muerte. ¿Qué se llevará más en el 2070  chaquetón de piel de sabandija o  vaqueros de plástico reciclado?
Y tu...enfrente, sigues sin comprender.

No me importa el mercadillo solidario, las felicitaciones de los fantasmas de la Navidad, incluso podría olvidarme de la Semántica. No quiero revanchas, ni volver a esconderme en un caparazón de hikikomori por miedo a la vida.Si tu quieres, me comeré el puñetero turrón por ti, sonreiré, quemaré acebo en peligro de extinción en la chimenea para que aleje a los demonios y espíritus malignos...y  pondré muérdago  en la puerta de mi casa para poder encontrar en un beso contigo esta Nochebuena, el verdadero amor para toda la vida.

martes, 3 de diciembre de 2019

Plegaria









Quiero... que me descubras poco a poco, como quien destapa pausadamente una tela sobre un lienzo cubista de Pablo  Picasso y que analices lo que crees que ves, despedazando hasta el último fragmento de mi cuarteado óleo por el tiempo, desde el perfume de bergamota de mis cutículas hasta lo que nunca te cuento.

Quiero... que descifres mis pensamientos, que averigües lo que ni yo misma comprendo de mi; esas reservas en mis expresiones sosegadas, las frases sin punto final y la intimidad de mis ojos ruborizados, que no saben a donde mirar cuando están cerca de ti. Te pido, de esta manera,  grafología pura y dura de mi último acento esdrújulo, de aquel matiz en mis suspiros.

Quiero... que me descubras, me pesques como a una sirena en celo y que luego formules con seguridad: " Elemental mi querida Watson", mientras posas tu pipa, al lado del whisky seco sobre la mesa de caoba, arqueando tus cejas con expresión infalible, solicitándome que interprete para ti al violín el preludio de la partita nº3 de J.S.Bach. 3 minutos 33 segundos de mis circunstancias en tus manos. Mi vida entera también, si tu la quieres...

Quiero... que te equivoques, como casi nunca te sucede, y que no puedas descodificar jamás la clave que rompe mi coraza, escrita con contraseña  mutable, como el informe del meteosat.
Y si, lo que yo más  quiero...es que te desesperes de amor por mi, que escarbes en los rincones depositados de mis misterios recónditos y que te derritas de ternura y pasión fusionado en mi desorientada alma.

Y esto es una plegaria estéril, enterrada en Baker Street hace ya más de una década...



martes, 26 de noviembre de 2019

Un día cualquiera







 Paseando, como si fuera un aviso, me digo, hoy no es un día cualquiera. Remotamente oigo el eco del sonido de los disparos de cazadores en las montañas. Les habrá tocado a  unos pobres pájaros con  mal agüero, pensaba. Y entonces, de pronto, después de la última estampida, lo dejaste bien claro.
Te costó decirme que habías dejado de quererme, pero lo hiciste. Y yo..., que nunca hubiera sospechado que llegara esa revelación tan honrada, decaí en un silencio de penumbra.
Enorme esfuerzo por tu parte, pero ya lo soltaste.

Solo temo que quieras acostumbrarme al desafecto y que no te importe mi fastidio. Te veo capaz de estropearme el gusto de tu indiferencia quedándote a mi lado y comerte una barra de pan completa abriendo el buzón de correos de tu boca, mientras el borde del puño de tu camisa amenaza una mancha rozando el borde del plato repleto de salsa de caracoles. Puedes ser experto en aburrirme la vida años y años con un candado de televisión y sexo obligado porque eres como el gitano señorito: te gusta el fútbol y el boxeo.

No ha sido un instante cualquiera. Te has descubierto sin pamplinas ni disimulos, sincero y espontáneo. Lo has manifestado con descaro, tras los efluvios del histrionismo inicial, con la risa floja esa que tienes y las tonterías que te incapacitan. Finalmente, lo has dejado más claro que el agua: no te intereso lo más mínimo. Ya no te gusto.

No, hoy no es un día cualquiera..., y yo, entre compungida y curiosa con la novedad, me preguntaba, ¿ cómo será el amor y qué se dicen las personas que se aman? Y cuando ya alguien me lo iba a explicar, de repente, me desperté.

jueves, 21 de noviembre de 2019

Recuerdos







Recuerdo que me gustabas mucho más antes, cuando la sorpresa se manifestaba en tu rebeldía frente a la soledad y cometías estupideces. Es verdad que la vida no estaba tan planificada por el sopor del orden y concierto,  y telegrafiabas al enemigo la estrategia de campo componiendo lo más ridículo que se podía hacer.

Recuerdo ese olor a dejadillo...,a chute de adrenalina imprevisto, ese era tu encanto; cuando las locuras y las cavilaciones atolondradas, ( yo diría sinpensares si existiera esa palabra), dominaban tu melancolía de tristes días sin amor pero llenos de esperanzas vacías de lógica.

Lo más bonito de mis recuerdos de ti me llevan a un eco lejano de tu voz de tenor lírico spinto. Cantabas canciones  mucho más atractivas con esos ojos vidriosos de juergas acumuladas y ese deje cansado como de tango arrabalero, conquistando lo inalcanzable desde montañas y monumentos etéreos.

Ahora no, ahora tienes el tacto colorido de una poltrona Chester de piel de primera. En Navidades probarás turrón del bueno y polvorones Felipe II, seguro, en un intento de ser familia acomodada en un ambiente opulento. Pero ya no serás siquiera, ni el hombre fatal que cantaba Garry Owen, ni el capo de los solitarios olvidados en las callejuelas más oscuras, ni el auxiliar de mozo de taberna de las golondrinas de Becquer.

No, ya no. Ahora serás lo que decidiste ser aquel día cansado de la espera de la estabilidad anhelada, cuando añorabas un beso oportuno, una dificultad saltada con trampolín facilón y te quedarás allí, en la otra esquina decorada con fin-fan-fun, como un muermo conforme, masqueteando un trozo de amor suculento, de rancio abolengo, mientras te paseas pensando con qué dentífrico te limpiarás los dientes luego.

sábado, 9 de noviembre de 2019

Vaciarse o llenarse




De vuelta a casa, sonaba en la radio, la sonata Appassionata para piano nº23 de un tal Beethoven. Fluía con sus progresiones ascendentes y descendentes, con sus ornamentaciones. Detrás quedaba el paisaje de un Bilbao lluvioso, más frío y gris de lo habitual. Mis ojos, en su linea.

En la curva, los contenedores de basura, nuestras impurezas y desechos se acumulaban como siempre...Al final, nos vaciamos, desechamos lo que no queremos, y lo inservible acaba todo en un container, con aquello de la vida que no necesitamos.

Al llegar a casa, decido extrañamente despejar los cajones de mi despacho y aparece, aquel ticket por un café gratis (celosamente guardado), de un área de servicio de la puerta de la montaña, quizás por si algún día regresaba. Al cabo de un tiempo, pienso, todo terminará en el fondo de la papelera decorada con el mapa de Hendrik Hondius...

Y así, la copia del recibo de la tienda de Stradivarius, el pack de 6 botellines gratis de cerveza San Miguel, el mapa de Córdoba con su almanaque, el vale promocional de 5 Euros de El Corte Inglés, el bono de descuento de 1,20, el cargo por la almohada cervical, la matricula del examen al que nunca me presenté, el prospecto de "Tengo artrosis", las entradas al teatro de Globalcaja y las del homenaje a Joaquin Rodrigo, se despidieron en el fondo de la bolsa de plástico.
No sin una cierta emoción en mi garganta, rasgo una maravillosa factura de 111,50...también cae a plomo hecha una bola, la carta de postres de la calle Romero nº16,  con la de la gasolina sin plomo de Santa Cruz de Mudela y la factura simplificada de la mesa 107.

El importe de aquella carta certificada sigue a los 2 euros de descuento para la botella de vino reserva 3/4 litro con el 20% de descuento en limpia máquinas, aceite de maíz y helados veganos. Acompañándome, entre la montaña de papeles, escucho a Glenn Gould que interpreta para mi el Contrapunctus XIV de otro señor llamado, Juan Sebastian Bach.
El justificante de pago del carburante en Itziar con la botella de Font Vella transporta mis recuerdos a aquella oscura tarde de otoño en Baiona mientras arrojo el papel del cortador de pelo gratis hasta agotar existencias del 17 de marzo de 2019; junto a la almohada viscobambú de Flex y los 7 euros de descuento en la compra superior a 70 euros.
Lástima...también aquellas sábanas de promoción de algodón 100x100...
Lo multiplico, me sale 10.000.

Imposible vaciarse  aún de tanto consumo y de tanto árbol desperdiciado en impulsos mercantiles y económicos. Imposible no enternecerse con un papel atesorado,... más de uno bordado por las lágrimas del tiempo o por fluidos perfumados, con un bello recuerdo de una tarde incompleta con aroma a Calvin Klein, sidra, cacahuetes o chocolatinas.

Me contengo vacilante ante la hematrimetría y su fórmula leucocitaria con el análisis de Bioquímica, mis años de servicio sobre un reconocimiento médico, la factura de la electricidad del mes pasado, el impuesto de Hacienda de 2018, mi plumilla para caligrafía, mi block de notas, el llavero de La Gomera, la caja metálica de los biscuits Rosé de Fossier...y con el boli robado del hotel.

domingo, 27 de octubre de 2019

El silencio del penitente







Se secó el romero, se murió como un misterio. Contando sus pestañas con calma así, cual pétalos de eguzkilore, se me pasó la tarde y llegué a la noche cruzada por la calma.

Y paseaba por tus campos en ese final azul rosáceo que se agotaba, donde el vacío eran cables eléctricos sin zorzales posados para cantarme un epitafio.Ante mi asombro,  un pequeño murciélago volaba cerca del puente en un otoño más cálido de lo habitual.

Las palmas invasoras saludaban al ejército de aviones que rompían la contracción del silencio. Un tímido pájaro temblaba entre sombras y las luces de las águilas de hierro se paseaban altaneras rozando con su sonido de decibelios corrompido, el último domingo de octubre.
¿Sabes?... La noche está tan azul, azul.

Se me pasó el día entre redes de hojas y arbustos. Y el romero penitente dejó su último aroma entre mis dedos deseándome paz, amor y prosperidad.

martes, 22 de octubre de 2019

Tu tarde







Si yo también, como decía Jose Luis Borges, resbalara " por tu tarde como el cansancio por la piedad de un declive ", mis ojos dejarían de respirar tus horas perfumadas cuando se mueven tan sigilosamente a mi lado.
La perseverancia no tiene nada que ver en esta lucha con condena similar a la de otros juicios impugnados por la no violencia. Estamos en continua guerra comandados por los intereses de los particulares, de unos pocos y da igual quien muera, quien viva.

Sí que me agoto de luchar, pero persisto. Y en ese cansancio, se funden mis recuerdos adormecidos de amapolas, también la tristeza de ver que nada cambia con la injusticia de la vida, que nos regala lluvia ácida o deshielos en el Ártico.

Adoro la perseverancia de los locos artistas que anhelan deslizarse dentro de la belleza, y derretirse en sus pensamientos y que el cansancio o la pereza nunca les contenga seguir amando.
Me llaman demente. Pero demente es el que sucumbe ante el poder, la avaricia o el orgullo de la dominación. Luchadores locos, a pesar de las mordazas, denuncian la tiranía o lo injusto con su arte, sus palabras, su música.

Y eso si que tiene poder y duele...
Lo más hermoso de la vida es que mis vísperas, mi ocaso, mis amaneceres, siguen siendo para ti.
Amo tu tarde.

martes, 15 de octubre de 2019

Black is black?











No todos los días tiene una el privilegio de dar una vuelta con Caronte y sumergirse en la negrura de la nada.Se diría que en la oscuridad opalina no hay ninguna diversión posible, ya que conversar con un marinero que no te responde no tiene ninguna gracia. Eso de estar a la deriva un rato, sobre una barca, sin llegar a la otra parte, donde los visionarios comentan que hay un túnel conectado a una maravillosa luz, puede ser muy instructivo, sin embargo.

Por el lado norte, resonaban las voces de mis amigos con una frecuencia Fm interrumpida para que volviera al aquí y a la juerga padre del ahora. No les hice mucho caso, y entre risas y llantos, preferí escuchar "Black is black" versión de Paul Mauriat" y un fragmento de "Lucy in the sky with diamonds" en versión china, con The Beatles estando más Sergeant Peppers que nunca.

Por el lado sur,  el primo del señor de la guadaña hizo mutis por el foro, y así aproveché para tomar el primer taxi desde Venecia que encontré libre y regresar al teatro Campos para la actuación de Un Ballo in Maschera.
De esta decadente manera, somos trasladados y tratados para los fines y propósitos del azar. Es un continuum de la Historia:  Pedal con órgano, un bajo que marca la estructura armónica en la vida del ser humano.
Lo bueno de todo esto, es que hasta al más incrédulo y frío le servirá lo válido de la experiencia trascendental de no ser nada por un momento. Ahí poco serviría comentar cuál es nuestro curriculum vitae, el dinero que tenemos o cualquier otra gracia humana de esas inservibles.

Con la luna del cazador, he sido cazada nuevamente, demasiado pronto diría, una vez más por lo sobrenatural. Me pregunto porqué me sucede tan continuamente y si será como con las llamadas de los teatros que te indican que comienza la función o, tal vez, si será que hay algo en el otro lado que tiene ganas de contarme algo como a la niña de Poltergeist.¿Qué será, será?

Últimamente, la verdad, es que lo veo todo muy negro.

martes, 8 de octubre de 2019

Reflejos del Arte







Me desperezo sin miedo entre mis sábanas con olor a azahar. Hoy, los reflejos neodímicos de la mañana son más dañinos que nunca para mis ojos. Es posible que el color naranja de tus amaneceres, se produzca por la tensión acumulada en este par de imanes de calamita pura que se repelen y se conectan de vez en cuando. El magnetismo opuesto que daña las células de mis pobres pupilas, que buscan ahora en tus montañas una zona de descanso, una zona neutral.

Hoy toca entretenerse con un juego de mesa, mientras desayuno pan tostado con mermelada de kumquat y mantequilla. Mi único café para todo el día despierta mi intelecto. Sobre la mesa, juego al dominó con mi piedra imán y aparece el violín que me tocó en suerte al levantar la ficha jugada. Así, con ventaja, sé que ganaré con la secuencia. Sólo el que conoce la habilidad del juego sabe, que la piedra que arrebaté destellaba reflejos del Arte: era música pura, escondida por Euterpe entre tus petroglifos.

Amaneceres tornasolados llenos de nostalgia de ti y para acompañarlos una suave música celta embruja lo que te dejaste sin hechizar la última vez que te vi. A la tarde, lloverá.


martes, 1 de octubre de 2019

Oktober fest









Teñida de naranjas y añiles se despierta la mañana de octubre de 2019 con aroma a edelweiss. En otra calle cercana, a primera hora, también hay olores de mutaciones de pan recién horneado, para contrarrestar el encanto de los ángeles que tararean canciones de la resistencia. A pesar de ser tan temprano, se oyen conversaciones de mujeres que hablan sobre sus agujetas de Pilates del día anterior, con la música de Ella Fitgerald al fondo, en un pub envenenado por las diferentes especies de levaduras cancerígenas en sus cervezas.

Hace ya un año, me encontraba en este mismo sitio meditando sobre el Oktober Fest, pensando en un fugaz viaje a Frankfurt. Contemplaba con mi imaginación  cantos bávaros, salchichas frías con col ácida o codillos requemados con puré de vaya a saber usted qué patatas.
Y hoy aún, me sigue pareciendo buena idea bailar un landler de 3/4,  mientras te apoderas de lo que deseas sutilmente y lo vas haciendo tuyo; como cuando la cerveza  intenta penetrar suavemente en el borde de la orilla de esa jarra helada y va comiendo terreno, hasta que sube la marea vikinga y hace de la costa su territorio.

Oom-Pah dice el ritmo del viento que invade lo desértico y lo coloniza: hoy plantas una rosa, mañana pueblas el corazón completo en el Prado de Teresa de Munich. Y allí, te puedes hacer el dueño y señor de mi alma, gota a gota, paso a paso, mientras encuentro impresionada tus manos en mi cuerpo, tus labios casi rozando los míos, tus pensamientos en mi cabeza.
Tan ebria, con este solar vacío mío que se va llenando cada octubre con tus muebles, tus cuadros en mis paredes, arrebatando el espacio a mi miedo a ocuparlo.

Hace ya casi un año de todo esto y me he dado cuenta demasiado tarde del juego de la guerra, de la invasión pacífica de tus intenciones y me veo acorralada por tu amor que choca contra un muro indestructible: rodeada de guiris sin patria, souvenirs de efectos secundarios, hoteles repletos, llenazo en espectáculos...No puedo casi ni caminar sin encontrarte porque tu "holding" administra ya cada paso que doy y se acerca peligrosamente a mis barricadas.

Ahora estoy buscando un túnel en ese espigón por desasosiego, un bunker, para poder esconder mi temor al futuro incierto. Ahí, es posible que pueda pensar mejor en cómo era mi vida antes del peligro de tu asedio. Y mientras me sobresaltas cada día con tu conocimiento,Oom-Pah, debo decir que el Oktober fest "Ya está abierto" puesto que, a pesar de haberte dicho adiós, el perfume inequívoco de tu piel aún permanece sellado en mis labios después de más de 45 minutos.

sábado, 21 de septiembre de 2019

Del juicio y la pasión









El recurrente espíritu de Baltasar Gracián,  me recuerda su opinión sobre la prudencia a la hora de emitir veredictos o sobre la toma de decisiones: "Siempre ven mejor el juego quienes están mirando que quienes están jugando, pues por no estar sus intereses en riesgo no se apasionan". Y así es, comprendo que la pasión es un arranque de la fogosidad, del temperamento entusiasta  que nos lleva a enturbiar nuestro buen juicio y a la postre, a cometer errores.

Es en un bar cualquiera, donde ves jugar una partida como espectador, sabiendo las cartas de todos los jugadores, el lugar perfecto para entender lo que es la prudencia y el buen criterio. Fácil es la crítica y el postureo, expresándose con sabiduría; y es esa erudición que huye del frenesí,  que se apropia de nuestras palabras y que sabe dar buenos consejos con aquel, ¡ya lo decía yo!, o yo hubiera hecho esto o lo otro..., con la empatía propia del santurrón pedante con un pecador.

Es más juicioso atar nuestra lengua al poste del silencio visceral porque aquello que criticamos como debilidad humana se puede volver en  contra nuestra y atacarnos como un conspirador en la sombra y hacernos padecer los volcanes de la confusión.
Así suele suceder. La pasión, el entusiasmo, la vehemencia es una prisa incorrecta que tiene la bondad de no dudar, aparecer cuando menos la esperas y  de utilizar el sentimiento ante todo, tomando las decisiones con el corazón. Lo pasional es el amor romántico, las cosas dichas con el alma del sensible, el "si" sincero repentino que nunca cree en el mal, la ingenuidad de lo imprudente, la tentación de la hermosa manzana roja envenenada.

No puedo dejar, sin embargo,  de expresar lo bello en lo fervoroso, lo excitante en el delirio juvenil, lo impulsivo de un beso sin esperarlo...No hay ninguna bondad si el azar nos conduce por un campo minado de deseos y nos hace elegir qué pié colocar. Será sin duda necesario, pisar con calma y cuidado. Ya sabemos que la vida nos plantea caminos inesperados y trampas escondidas , pero muchas veces, van acompañadas de gente pluscuamperfecta que te soluciona la existencia con su punto de vista de cantina de pueblo o con su agudeza de la experiencia no vívida de refranes, ejemplos recurrentes y consejos doy que para mi no tengo. Es lo más tóxico de este recorrido...entran en el salón sin permiso, y se colocan a tus espaldas vigilando tus cartas de manera incordiante para fastidiar con un complemento circunstancial tus propias decisiones. Alguien dice, "los mirones que se callen y den tabaco".

Es el momento de levantarse de la partida. No jugar más manos de póker, ni las tuyas propias, ni las de los demás. Salir a la calle a tomar el viento fresco, despejarse de tanta pedantería, y dejarse llevar por el impulso de la intuición. Vive, amigo, vive tu vida, como dice en su Credo Benedetti:

"... Vos sabés
en esta excursión a la muerte
que es la vida
me siento bien acompañado
me siento casi con respuestas
cuando puedo imaginar que allá lejos
quizá creas en mi credo antes de dormirte
o te cruces conmigo en los pasillos del sueño
esta demás decirte que a esta altura
no creo en predicadores ni en generales
ni en las nalgas de miss universo
ni en el arrepentimiento de los verdugos
ni en el catecismo del confort
ni en el flaco perdón de dios
a esta altura del partido
creo en los ojos y las manos del pueblo
en general
y en tus ojos y tus manos
en particular".

En esta vida creo,  como mejor me parezca. Vive y deja vivir. No juzgues y no te juzgarán. Si no sabes los porqués, no digas nada. Respira.


martes, 10 de septiembre de 2019

Mañana de septiembre









En medio del desamparado frío de la madrugada me desperté sobresaltada una mañana de septiembre. Había soñado que encontraba flotando madera quemada abrazada entre tu espuma. El agua había arrastrado parte de un bosque consumido y agonizante. Me encontré analizando  hojas oscilantes que se lamentaban de su mala suerte porque no querían haber proclamado el otoño tan súbitamente. El mundo se deshacía de los rastrojos por descuido o por accidente, mientras sus huellas se hundían como colillas de tabaco "light" en un mar que no sabía lo que era vapear.

Y el viento me proyectaba, casi chocando contra las rocas...y yo desvalida, sin tus aires de protección cercanos, sólo quería mandarte un wattsap para que supieras que te quería; pero no había nadie que me prestara su maldito wifi. A mi alrededor, un pájaro atolondrado que afilaba su pico en tablas de surf abandonadas, me repetía insistentemente las contraseñas de los relojes blandos de Dalí. No me servían...Estaban caducadas.

Allí, en exclusiva con los elementos, como siempre. Madera, viento, agua y fuego me contaban una historia de un tesoro desconocido, un cuento de olas y de piratas que buscaban rosarios de oro entre las algas. Pero no te llegaban mis mensajes de socorro y era una lástima que no los leyeras, porque nadie sabe invocar tu nombre como yo lo hago: te amo.

Evocando ese sueño que me zarandeó, pienso en lo complicado que es luchar contra lo imposible; aunque lo más absurdo sea una realidad cuántica.

No tardaremos en advertir la fragancia del otoño, seguro que no y otra luna llena este viernes 13...y yo...amaneceré como en cualquier otra mañana de septiembre de mi simple vida ,sola, abrazada a un llanto triste de blues y cocktail de café con chocolate u oprimiendo una almohada...que eso sí que es patético.

domingo, 1 de septiembre de 2019

Vicente Olmos, el Arte de la trompeta







Con tu disco ,"Playing Opera" editado en el año 2016, entre mis manos, tuve un arrebato de jugar a la ruleta rusa con él. Al fin y al cabo, el orden de factores no altera el producto. Sin embargo, decidí portarme bien y ser ordenada respetando la lista propuesta: " La Traviata, Rigoletto, Norma, Don Carlos, La Cenerentola, La forza del destino, Aida y Carmen".Vicente Olmos a la trompeta, con  Itziar Barredo al piano; el juego de las palabras y de los fuertes sentimientos de estas complicadas obras se traducen en notas musicales. Un reto.

Parece que te siento temblar de emoción al interpretar "Addio del passato" de la Traviata  o  "Pace mio dio" de La forza...Y yo se cómo tocas.
Pasión, tus ojos hablan de eso y de más. Esa picardía cuando me sonríes es el único descuido de la travesura en tus pensamientos. Con eso juegan tus labios sobre la embocadura, fundiéndose en un beso apasionado con  La dama de las Camelias y con Carmen  y el ardor en tu potencia sonora abrasando al auditorio hasta rendirse de amor.

Así, Vicente Olmos conquistas los corazones con todos los elementos, directo al grano, nunca te desvías del camino que consideras certero. La música no es tu único credo. Crees en la vida, en lo bello, te emocionas con las palabras, la amistad...un buen vino y una paella. Por eso, cuando interpretas las melodías sabes de contención, de esfuerzo, de valentía...y de sensualidad.
Adoras lo que consideras justo, desprecias el mal hacer y nunca te andas por las ramas. Aunque tengas mus, lanzas un órdago con dos ases y sin reyes. Nos comunicamos por telepatía como en Sense8, por ondas sonoras que se encuentran y se ríen a la vez con el mismo chiste o la misma intención,... aunque no lo contemos en voz alta.

Cierro mis ojos inspirando el perfume de Norma cuando tu la invocas, pero sé que escuchando "Napoli" con tu trompeta asocio más a mi querido amigo Vicente, cachondo virtuoso hasta la muerte.
Siempre es un placer escucharte, no sólo en este disco sino también en la Orquesta Sinfónica de Bilbao donde realizas un gran trabajo.
No sé qué ironía soltarás al leer estas breves líneas de admiración. Dedicadas desde el cariño que te tengo, espero que ganes muchos premios más, porque te los mereces. Sigue como eres luchador y perseverante. Para mi es un honor conocerte desde tu sencillez porque en el mundo de la música soberbios nos sobran,¿ verdad?
En breve me lo contarás...como en la interpretación, alargando el momento para concluir con la nota deseada.

viernes, 23 de agosto de 2019

El tren de la vida









Entre lienzos y mermeladas, notas musicales y micrófonos indiscretos dibuja la vida los momentos que no volverán. Hay muchos besos que no se dieron, caramelos sin azúcar de sacarina amarga que piden rectificar su sabor.Y mientras tu viajas, aquí, allá, mis pinceles se mueven casi solos buscando el color que no encuentro para darle sensación a mi ser.

Caen frutos de los árboles...algunos secos como pinturas agrietadas que no sirven ni para dar gusto. No me cuentan nada nuevo. Siempre he sabido que aquello que presentía en muchas personas era verdad: la ingratitud y el olvido.
Busco y rebusco en los matices, en los comportamientos de la naturaleza humana antes de dibujar el rostro de un ideal.Me encuentro con desilusiones y me digo, ¡qué tonta de mi, que sabía que no me iban a entusiasmar! Pero a la vida, hay que darle siempre una oportunidad. Desestimar el factor sorpresa me parece demasiado triste...¿Por qué no tener esperanza? Quizás todo pueda cambiar. Y con esa ocurrencia me muevo por el mundo, explorando sabores, colores, sonidos, aromas y el tacto de la piel que amo.

Ahora me maravillo por los tonos que no me ven, sonidos desafinados, olores cambiantes que se impregnan en mis manos, que cuando se posan en mis labios inyectan los 5 sabores hasta en mi sangre. Se desliza el viento suave entre mi pelo, alborotando mis bellos recuerdos de este verano. Y así, se acaba agosto...entre melancólicos lienzos, mermeladas amargas, notas musicales dolorosas y micrófonos indiscretos, cerrados para no escucharme... (algo así he dicho antes, si, pero no he hablado del origen del letargo de mi tiempo, quizás en otro momento).

En el silencio de la iglesia se estremecerán muchos corazones limpios con el sonido de mis cuerdas, hercios desplazándose hasta las almas de los que saben escuchar.Y volveré a sonreír con mi discreción contenida, como la chica sencilla de la canción de Mocedades, volveré a las aulas para enseñar aprendiendo, como no, y volveré a moverme en el espacio tiempo con mi cuerpo y mi espíritu combativo.

Y cerca de mi ese tren de la vida.

martes, 13 de agosto de 2019

Historias del mar: epílogo








Hoy está tu marea más viva que nunca adornada por diamantes de Perseidas en el cielo y es casi plenilunio, con Venus rondando tu luna. Cualquier cosa mágica puede pasar solo contemplando tus aguas de ensueño poderoso, protagonistas de mis relatos de agosto.
Nadie debería poder impedir tus ondulantes insinuaciones, pero por desgracia, el ser humano es capaz de destruir tu belleza y la de toda la Atlántida siempre ávido de poder y egoísmo hasta el final.
Morirán tus sirenas entre vidrios no reciclados y garrafones de petróleo. No volverán las blancas gaviotas a pescar más que porquerías y tus barcos regresarán repletos de plástico y basura.
Y el evocador, poeta mar de mis sueños, morirá de artrosis de tanta marea sucia o envenenado por los Borgia mientras devuelve pateras a sus países de origen.
Me resisto a creer que esos amaneceres y  atardeceres donde invento mis historias desaparecerán con un tsunami apocalíptico provocado por el descuido humano.
Me quedo absorta, vislumbrando la llegada de un pre- otoño anunciada por la luna nueva de agosto. Pero aún es pronto. Disfrutemos de tu embrujo y sigamos escuchando las historias estivales de todos aquellos que las cuenten, porque el mar es millonario en leyendas tristes, alegres y hermosas.

Y en mi epílogo de estos sencillos relatos llenos de amor, me gustaría añadir un texto de recuerdo escrito por mi en el año 2013, titulado "Duda" relacionado con la lucha sobre la violencia de género.Acosadores, mirones como el Sr.Bates, psicópatas...Un recuerdo de un problema que persiste.


DUDA (ISABEL BRAVO 2013)

Eres como la mar. Cuando me adentro para acercarme a tus olas, me esquivas y te apartas. Mas, cuando ya triste me retiro, te revuelves entre mis piernas para decirme, te quiero.
Así, como el perro del hortelano, me tienes vagando entre tus aguas, minando mi fuego para transformarlo en roca y tu amor, tan imposible, de tan arriesgado, se hace creíble.

Escarbo con mis uñas entre tus arenas para buscar las raíces de tu sabiduría y me entregas conchas vacías, dolor entre mis dedos, fatiga en mi espalda...de recompensa por mi paciencia, un ápice de vida .
Restituyo aquello que me dejaste ver, como si fuera un libro secreto, unas palabras que sólo puedo ver un segundo para dirigir mi vida por siempre jamás.

Invento estas extrañas frases para expresar mi compasión, mi afecto, toda la sensibilidad que transporto cuando te sonrío.Y como una gota más que soy en tu océano, quiero perder ese miedo a llamarte, a dirigirme a ti con mi inocencia de siempre y que me mires de frente eternamente.
Mientras escribo, siento las olas, jugando entre mis dedos, como tu, como deshojando una margarita con picardía, astuta travesura la tuya,  meciéndome siempre en la hamaca de mi propia incertidumbre.

domingo, 11 de agosto de 2019

Historias del mar (3ªparte)







Hace mucho tiempo que te había visto, puede ser que la timidez me impidiera acercarme. Desde una de tus calas, tus aguas trasparentes me saludaban y tal que así, acepté tu invitación. Adentrándome por uno de tus caminos de madera  rápidamente, sin preámbulos, me quedé admirando tu estampa . Ya me tenías, como siempre, a tus pies. Izquierda, derecha, arco arriba, arco abajo...dudé como si tuviera que digitarte y poner arcos a tu música para mi violín, hoy convertida en un vals de amor de Shostakovich. Por fin,  no se si fue un guiño del sol o mi tendencia natural la que me llevó al lado oeste.

Al fondo, se me presentaban zonas rocosas adheridas a la montaña. Caminando por tu orilla, tus manos jugaban conmigo atrapando cada paso que daba; me hundías en tus arenas movedizas enterrándome hasta el tobillo sin pudor alguno. Aguas limpias, pero lo tuyo, no parecía juego limpio. No sabía qué tramabas.
Tus olas locas  no eran tan bravas todavía, pero chispeaban a mi paso como riéndose de mí. Ya estaba a punto  de decirte...y hoy, ¿qué me vas a enseñar, maestro? Y sobrecogiéndome, te adelantaste diciendo : hoy te lo doy por escrito, aprende bien la lección.
Detrás de mi, un inmenso graffiti en la roca rezaba: " Solo paro contigo el tiempo"; y dos corazones rojos a cada lado, adornaban la frase.Entonces, me acordé que el amor existe, que gracias a el sobrevivimos y que es la razón de nuestra existencia. Tú hablándome de amor, sin embargo, tú que tentabas mi fragilidad  allí donde golpeaban las olas. Tú, que te apropiabas de los cuerpos humanos hasta llevarlos a tus profundidades y después de zarandearlos, los abandonabas varados, inertes, en cualquier orilla.  Hoy, sin embargo, hasta tu secretario, el Sr. cangrejo parecía más simpático que nunca y todas las circunstancias indicaban que iba a volver a caer en tus brazos. Pero no, me negué a ser un capricho tuyo y girándome, me encaminé hacia el este.

En el suelo, conchas rosadas nacaradas brillaban en tus espejos y no se si fui yo o el suave aire de la mañana los que te hicimos fruncir el ceño. Querías que me bañara. Monitores y niños de una escuela de surf se acercaban a saludarte y poco a poco, llegaba gente. Oí hablar en italiano y alemán.Mientras tanto, seguías hundiéndome con cada pisada hasta que llegué al final del camino. Allí, estaba tu esposa, la ria, fusionada a tu cuerpo; tranquila y orgullosa, sabiendo que es parte de ti, sin celos de ninguna de tus concubinas. Una relación abierta.

Retorné el paso hacia mis cosas posadas en tu arena mientras el sol ya desperezado, golpeaba con fuerza. Ya era hora de  irme a casa. Pero me perdí. Parecía una jugarreta espacial. No encontraba mi bolsa y mi toalla, incluso desconocía a la gente que allí había. Me angustié,perdida en una playa que había cambiado su marea y de repente, me pareció otra muy diferente, inmensa y extraña.
Extraviada en el triángulo de las Bermudas. "¡Isabel, Isabel !", siseaban tus malditas amantes vestidas de espuma cervecera. Inspiré y volví al oeste recordando "Solo paro contigo el tiempo" y el tiempo se paró y pasó, como en la canción de "Casablanca" mientras estuve perdida en donde no había pérdida; sin poder pedir ayuda a Sam para que tocara su canción al piano, al menos,  para mi.. Como una idiota vi mi bolsa verde fosforito finalmente, al lado de mi silla donde supuestamente mi fantasía no me dejaba ver. Había vuelto del Enterprise.
Y mientras me sentaba  resoplando de forma muy poco femenina, un grupo de personas buscaban a una niña y su madre desaparecidas. El padre angustiado llorando, socorristas en alerta. "Se habrán desorientado", decía una mujer...Al de un rato, aparecieron. "La marea, la sensación del espacio tiempo"...repetían.
A modo de despedida, me acerqué a tu orilla... me invitaste a entrar otra vez, jugando a quererme un poco, rodeándome por la cintura y luego, me despedí.
Volveré, bribón.

viernes, 9 de agosto de 2019

Historias del mar.(2ª parte)









¡Qué placer poder contemplar desde la orilla tu éxtasis por la tarde! Hoy tu playa rebosaba vida,repleta de gente. El agua, sin embargo, tenía otro color: marrón verdoso pH8.3, con olor a reggaeton. Aún así, merecía la pena buscar el mejor sitio para poderte examinar,aunque no demasiado cerca porque la marea estaba subiendo.

Allí estaban los niños de Sorolla jugando desnudos boca abajo con sus vientres sobre tu arena; las mujeres paseando con sombreros de paja porque hoy hacía mucho calor y no había ni una sola nube. También estaban los cuerpos cubistas de Picasso con sus pechos desnudos de diferentes tamaños y formas; mujeres que hablaban por los codos salidas de una película de Almodovar y Popeyes desconocidos sin Olivias a las que salvar, marcando tableta.Al fondo, se escuchaba una torre de Babel en euskera, en español, en inglés, árabe, chino, francés...Era el mundo en su salsa; pero en este pil-pil, tu seguías como siempre, frente a mi, tentándome para que fuera a tu encuentro y me enseñaras otra lección.

La arena  hoy, no era fina y en tu orilla abundaban las ramas de árboles, de polvo negro desintegrado por las cáscaras de mejillones, algas , piedras y alguna que otra porquería mezclada con la suciedad del maravilloso ser humano que no recicla sus compresas o plásticos en Agenda 21.

A pesar de eso, nadie hacía ascos a tus aguas. No hay duda de que la repugnancia puede ser superada por el amor. Mi pies pasearon por el antiestético caldo salado tan diferente hoy del otro día. A mi paso, tus poros,abiertos por agujeros de pulgas de mar, parecían espinillas en tu frente. Las olas más altas rompían cerca de mis pies como incitándome a entrar , mientras los niños se deslizaban con sus tablas divertidos.
Cambié el rumbo de mis pasos y me dirigí a una zona más rocosa , protegida, donde tu suelo era más limpio. Entonces, me entregaste el segundo pliego de pensamientos. De lejos, recordé cuando había estado allí, cuantas veces y con quien y si fui feliz y ¡ay! si que lo fui... Así mis lágrimas, brotaron inocentes y se fundieron con tus ojos mientras el alma de tu espuma me incitaba golpeándome en las rodillas.
Parecías reírte de mi. Tu nunca fuiste inocente.
Un pequeño velero  al fondo, insignificante al lado de la montaña,se asomó para decirme agur en el ocaso, mientras la silueta de un  paddler remaba hacia la otra orilla.

martes, 6 de agosto de 2019

Historias del mar . (1ª parte)







No dudé que ibas a ser mío cuando acaricié con los dedos de mis pies los pliegues de tus labios mojados. Brillaba tanto tu  rugosa epidermis alcalina, que parecía tuvieras espejos en el suelo laminados por las suaves olas del mar. No vacilé al pisar firmemente sobre tu cuerpo y adentrarme entre tus aguas en soledad; y yo tan singular, como el ángel de Poe, te poseí la primera, en esa mañana gris de agosto.
Vano sueño, pensé,  el de aquellos que creen que un bautizo entre tus aguas cura las heridas o  ayuda a olvidar. En el barullo de tus cabellos de algas, piezas de un cámbaro muerto y conchas de mejillones vacíos, como recordando mi carpe diem cotidiano.
Si acaso, noté un espejismo, estando mis piernas atrapadas a tu merced, si; una fantasía que me brindó de una fuerza desconocida por mi: palabras de valor y razones para seguir adelante.
El sol estaba escondido entre nubes y cavernas de rocas. Escuché algo parecido a un trueno y miré al cielo pensando que era tormenta, pero no, era tu voz entre los huecos, animada por el viento que golpeaba entre las piedras. Allí, ensimismada con tus caricias, escuché voces de niños a lo lejos, personas que se acercaban y a mi izquierda un repentino personaje siniestro, como salido de una película de Hitchcock que me observaba fijamente. No sabía cuánto tiempo llevaría así.
Mantuve la mirada desafiante y de este modo, logré que el  cambiara la suya. Ojos al frente, pensé, y seguí caminando hacia una pared cercana entre el azul y el verde y el rojo de las algas. Norman Bates proseguía calculando los grados sexagesimales y centesimales de mis caderas y hasta de mi busto protegido por un bikini semiestampado azul; tanto que, dándose la vuelta, pareció ruborizarse de sus pensamientos y retrocedió. Me zambullí entre tus brazos 180 grados, para evitar el acoso visual del personaje de Psicosis y luego, ya no pensé más en el.
En un momento, entregándome, me diste junto con tu abrazo frío, todos los elementos para que los analizara  y fue, tu cloruro sódico penetrándome por la piel,  el último placer antes de salir. Una pareja de enamorados a mi lado, jugaba entre besos y arrumacos a mojarse poco a poco. El joven aupó a la chica entre sus brazos y se entregaron a los juegos del agua. Luego, un niño con su madre gritó, ¡mi piscina particular! y ocupó otro espacio sobre tu cuerpo.
Así pasaron otros personajes, paddlers sobre su tabla Sup, navegando una ola con sus remos sin cantar ninguna canción hawaiana. La playa nublada, (23 grados exactamente), se iba llenando de gente...pero yo ya había logrado lo que quería: ser tu alumna aventajada y saborear tu excelencia.El mar, mi maestro.

Al recoger mis cosas para marcharme, vi al misterioso Sr. Bates reaparecer detrás de mi de la nada. Con su móvil en vertical...o leía un mensaje en una botella, o sacaba una estampa. Misterio.

martes, 30 de julio de 2019

Virtual y virtuoso






Ni siquiera me dejaste con un beso apalabrado,prendido con un alfiler sobre mi corazón.No escuché tus pasos al marchar,ni pude ver tu sombra con ese perfume a abandono habitual cuando desapareces.
Se quedó tan vacío el tiempo que no persistió el dolor de tu ausencia o la falta de presencia.
Un relámpago en la oscuridad anuncia la tormenta y de golpe caen las gotas de adoradores, aduladores y falsedades como caretas de carnaval tardío en el mes de julio.

Me pregunto dónde están las palabras que me dijiste...¿Escritas en un word,en la sección de documentos archivados,en cartas,informes y sucedáneos? Entretanto,los chats de amigos se amontonan como pesadillas de internet y los que te fallaron o no te interesan ,no suelen desactivarse solos.Lo virtual es tan ambiguo, a veces, con emoticones sin sentido que me pregunto si no es mejor limpiar la pantalla con Cristasol para considerar la claridad de lo que percibimos oscuro.

El calor hace estragos.Y el teléfono mudo.No hay mayor tormento  que la afonía del misterio para el que quiere saber el porqué del silencio.Como un exótico plato tropical de indescifrable sabor son los adioses que no se dijeron.Ni siquiera una mirada de odio, que ya hubiera sido algo o un portazo simbólico de rabia.
De algunos, me queda en el recuerdo una voz cálida, unos dedos rozando mi cabello y una mirada trastornada...y nada más.Esa apatía del descuido, del no acordarse, roza lo virtuoso de lo virtual.
¿Donde? Cantaban los niños de Guridi a los que la torre se les había caído.Y el mundo también se desploma a pedazos bajo mis pies y desde mi invalidez de espectadora pasiva apenas  puedo moverme.
Siempre comienza otro tiempo con preguntas sin posible respuesta.Agosto.La revolución ha llamado a mi puerta para quedarse y preparo un cuarto de invitados con sábanas limpias que huelen a jabón de violetas y a libertad.
Mi violín suena.


martes, 23 de julio de 2019

Lo imposible








Este año he conocido la ciudad de Córdoba y me ha enamorado.Ha sido un paseo por la historia, sumergida entre poesía , la semana cultural de la guitarra, paseos por la judería, por sus ruinas romanas y árabes y  por su heterogeneidad.Concierto de la orquesta sinfónica de Córdoba en el patio de los naranjos, arrullada por los cipreses contoneándose con el poder del viento y el timbre de la guitarra que tocaba "el concierto de Aranjuez" de Joaquin Rodrigo...¿Qué más se puede pedir? Al fondo, el sonido de las campanas de la catedral-mezquita con el murmullo del agua en la fuente, mientras una paloma blanca sobrevolaba la noche estrellada.

Sintiendo la fuerza del calor del sol sobre mi piel entre patios, la utópica felicidad. Es muy probable que seamos unos pocos los afortunados de tener unas vacaciones dignas y poder despreocuparnos si lo deseamos, de lo que nos rodea temporalmente.La tregua ha llegado,el momento necesario que buscamos para estar con nosotros mismos y conseguir luego,el vigor necesario para afrontar el día a día más adelante.Gestionamos nuestro tiempo para sentirnos mejor,para aquietar el alma,buscar las llaves de lo que nos infunde valor y nos aporta fuerza.
Desde la tristeza no hay ayuda.Pensar demasiado tampoco según los expertos que hablan de la desconexión de lo habitual, como una forma de aislamiento curativo y renovador e intentar hacer cosas que habitualmente no hacemos.Los hay que necesitan escaparse muy lejos para conocer tierras nuevas y personas de otras culturas y etnias.Algunos incluso aportan su admirable trabajo y esfuerzo personal en actividades en esos países, otros realizan actividades de ocio o culturales.El tema es desenchufarse de la corriente habitual en nuestra rutina y hacer algo interesante, motivador o nuevo.

Leo una oferta de masaje reiki para desbloquear los chakras, 40 minutos, 50 euros y me sale una carcajada porque está claro que eso no es lo mio...Como también está claro que lo mío no es tirarse desde un puente, ni montar en globo o viajar en barco.Cuando era más joven igual si, pero ahora creo que soy más sencilla.Me conformo con engancharme al suelo con toda la firmeza que puedo y emborracharme de colores, sonidos y amar más cada día lo posible y lo cercano.Eso si, al gurú de los chakras ya me gustaría desenmascararle y como no me los desbloquee pedirle una reclamación en toda regla.Odio los farsantes.
Los imposibles se configuran en mi cabeza como sueños ficticios, a veces, inadecuados.Es curioso la de veces que he oído últimamente decir que lo imposible no existe. Picasso decía que él hacía lo imposible, porque lo posible lo hacía cualquiera y Einstein  apostillaba, que los que no creen en lo imposible deberían de no molestar a los que lo están haciendo.
Debería hacerles caso.
Dejemos a la cabeza que vuele un rato a lo ideal,a eso que nos parece impracticable y quizás la casualidad nos preste un rato su tiempo y lo difícil pueda ser realizable.Amén.

martes, 16 de julio de 2019

Una broma en la noche















Almagro.1.30 de la madrugada. Pareciera que la obra de D. Lope de Vega, "El castigo sin venganza", no hubiera terminado aún y el encanto de aquella noche andaluza prosiguiera reflejada en carne viva en la tenue luz de las farolas entre callejuelas.

Aquel murciélago que había estado sobrevolando  el escenario durante toda la actuación no reapareció. A pesar de alejarme  del jolgorio nocturno de la plaza, aún se escuchaban cantos y música festiva como una extensión del recuerdo.

Una esbelta mujer de edad mediana con un niño de unos cuatro años cogido de su mano apagó el sonido de la noche , rompiendo el silencio de los pasos : "Yo lo que necesito es tiempo", sonó una profunda voz femenina.
Al girarme vi a un hombre no muy alto. No pude ver sus ojos pero estaba segura de que la miraba con gran intensidad, pues la dijo :"Después de 40 años, yo creo que podemos darnos una oportunidad..." Sus palabras sonaron melodramáticas, teñidas de un acento apasionado, casi suplicante.

Hacía mucho que no escuchaba algo tan romántico en directo : tiempo y oportunidades, dos curiosos sinónimos con significados diversos.

Deseé con todo mi ser que esa mujer obtuviera ese ansiado tiempo y que pudiera  dar su conformidad a ese acercamiento, y que él  pudiera ver realizado su deseo, existiendo la coyuntura para ese encuentro con ella.
 Especulé. ¿Viuda, acaso?, ¿Separada?...Ese instante robado a la casualidad me sonó tan cercano y necesario que me llenó de momentánea angustia. Me llevé la mano al pecho de la emoción, porque el momento era único; dos personas pendientes de Cronos para tener su minuto, donde quizás se reencontrarían, se volverían a mirar a los ojos y tal vez, se enamorarían.
 ¡Qué bello es el amor, es lo más bello del mundo!, pensé.

Pero , ¡ay, de mi ingenuidad! porque después el hombre se arrancó con un convite espontáneo, ya más animado: " Podríamos quedar y  tomar unas cervecitas". Solo sé que como un eco del calor en la penumbra entre el empedrado,  retumbó  una pequeña voz de niño espontáneo siglo XXI, amonestando: "Muchas cervecitas no, que sino mi madre se pone piripi."

Fin de la cuestión. Se apaga el telón.



martes, 2 de julio de 2019

Ayer










El pobre ayer está tan desestimado por la filosofía oriental y por el "Carpe Diem"  de las prisas del hoy, que se le repudia con un cierto desaire en diferentes ambientes . Los atormentados se espantan por precaución, los miedosos huyen del horror que les provoca el recuerdo y los románticos deciden aletargar sus cavilaciones para no pensar tanto.

 En el budismo ,la práctica de shamatha  se utiliza para prestar atención a nuestra respiración y calmar los pensamientos que torturan  nuestro espíritu. La observación del ahora, ayuda a olvidar el ayer para permanecer en calma y alejarnos de la emoción. Afinamos así, la percepción de todo lo que nos rodea y nos aleja del apego y de nuestros conflictos internos.

Sin embargo, si no fuera por el ayer, no evocaríamos hoy esa belleza que nos sucedió para contarla. Huir del ayer será muy beneficioso para la salud, no lo dudo, pero el deleitarse con lo hermoso, lo inalcanzable, lo que nos hizo daño, lo que nos remueve las entrañas...no puede ser más preciado para el inquieto artista que busca la inspiración.

Nada sería lo mismo sin el ayer, ni siquiera tendríamos a la chica de la canción de Nacha pop con sus cabellos dorados que parecían el sol. Ni siquiera Paul McCartney le hubiera prestado atención a su turbador sueño para componer "Yesterday" y ni siquiera le escucharíamos ahora a Ray Charles en esta pequeña dedicatoria mía, versionar esa ensoñación...
Lo anterior se torna melancólico en manos de  D. Gustavo Adolfo Bécquer, que comparaba el ayer con el hoy: siempre igual, un cielo gris, un horizonte eterno.

El pasado es en mi opinión, una sugerencia sutil y delicada en nuestro oído , la dulce melancolía del bostezo de la tarde que se fue y que no puede volver. Lo que me dejaste ver, oír, palpar y sentir esa tarde. Aquello que me estremeció y que recreo hoy en mi mente con gozo y deleite .

Ayer, siempre ayer. No te olvido ni te olvidaré.

martes, 25 de junio de 2019

Almas, hercios, frecuencias...









Las frecuencias medidas en hercios determinan la altura de los sonidos. Las reglas de la armonía tradicional se basan en los conceptos de la consonancia y la disonancia. Cuando era una joven alumna en el Conservatorio, peleaba con ello y debatía sobre la subjetividad de estos dos conceptos sin querer comprender que históricamente esas nociones estaban establecidas por teóricos de la música. Cerraba mi mente y me enfadaba con ellos, con mi profesor y con el mundo. Es lo que tiene la adolescencia pura y dura.

El paso del tiempo nos enseña a comprender mejor la historia, la física y lo inevitable que es ignorar el conocimiento, saber abrir nuestra mente y conocer lo bello de la vida.
Esa vida en la que todo es parecido o es diferente... Se dice que cuando hay almas que vibran en una frecuencia similar y armonizan entre ellas, son almas afines. Cuando esa puerta de la armonía de nuestro corazón se abre de par en par, permitimos el acceso a diferentes frecuencias que buscan la asonancia en nuestro interior.

Hay intérpretes que se juntan por primera vez para tocar una obra, sin conocerse de nada y son incapaces de conmoverse, inútiles para congeniar o nulos para sentir la misma pasión en la apreciación de una melodía. Por fortuna, frecuentemente, sucede lo contrario.
Lo maravilloso surge en la perfecta armonía y comprensión de la música.Intérpretes que generan con ilusión una misma idea y perciben no sólo el arte, sino la vida misma con una comunión increíble.
Aquella concomitancia que puede parecernos sorprendente, puede llegar a transformarse en el principio de una bella amistad, una genialidad artística o incluso, en un gran amor, como ha sucedido en cantidad de ocasiones.
La inquietante leyenda japonesa de los hilos rojos parece ser más real que nunca cuando conocemos a alguien que palpita a la vez que nosotros y se embriaga del mismo vino, saboreando la misma copa mientras observamos cómo se difuminan los rayos de la tarde entre las nubes de algodón.

He conocido tantas almas afines con las que me he emocionado, he reído, he consumido tardes de charlas y momentos únicos... Pero ese hilo rojo, del que tanto se habla, parece ser que es otra cuestión. Unos ojos de color ámbar me relataron este cuento oriental con sabor a kumquat, asegurando su veracidad.
La leyenda habla de una  frecuencia  perfecta, la gran consonancia, una unión que nunca desaparece, aunque te alejes.
En una cuerda de violín suenan sus diferentes armónicos, sonidos puros engendrados de una misma tensión. Aunque relajemos el tono de la cuerda, siguen apareciendo frecuencias afines y no podemos escapar del sonido hasta que la cuerda se rompe y muere.
Sin embargo, el lazo rojo de la leyenda japonesa no se puede romper. No existen las casualidades, todo tiene su razón de ser, cuenta la historia.
 En China hay una leyenda parecida que habla de un anciano que baja de la luna, Yuèlao y junta nuestras almas para siempre mediante un vínculo parecido a las frecuencias musicales.

Pienso muchas veces, en esas mágicas pupilas que me observaban fijamente para conocer mi reacción  a esta fábula y la verdad de ese lazo rojo en nuestro meñique. Desde entonces, medito sobre la vibración de las almas y el verdadero amor que en ellas se encuentran.

martes, 18 de junio de 2019

Espectadores












Como aquel que asiste a un espectáculo presencio el devenir de las horas y sus acontecimientos: unos más rápidos, otros más intensos y otros más lentos. Pareciera que no soy una  partícipe más de lo que observo, tan solo una convidada de piedra, una efigie de cartón, un rostro más entre el público, escondida, buscando la respuesta al enigma del desenlace. Sin saberlo, soy espectadora de mi propio futuro y no hay vía posible al cambio porque lo que tiene que suceder sucederá.
¡Qué extraño es el silencio cuando no pasa nada y solo se escucha el tictac del reloj en medio del escenario!
Especulo con el comienzo del primer acto...Rompe el fuego y hace un poco más de calor. Pronto será San Juan y en las hogueras se quemarán nuestros trastos viejos . El cielo está extrañamente azul, bandas delgadas de cirros adornan su corona, y aguardo el cambio quedo de la siesta del crepúsculo que precede a la noche. Ha sido luna llena.

Ni siquiera no pensar evita considerar  las consecuencias de mi propia contemplación, fascinada por lo que parece inalcanzable y que sobrevendrá cuando mis ojos no lo esperen. Especular sobre el cuando y el porqué es el proceso que todo espectador debe pagar cuando atiende a su propia obra de teatro. Seremos críticos de nuestro personal ocaso, filosofaremos, imaginaremos el final que nos gustaría, aunque sepamos a ciencia cierta lo que tiene que suceder.

Es posible que caiga el telón y neguemos  nuestra propia historia. ¡Qué oportunamente suenan los aplausos para despertarnos  conforme el tiempo que nos toca vivir!

lunes, 3 de junio de 2019

Meditaciones









Cerrar cualquier etapa en nuestra vida no es una fácil decisión. Es inútil indagar en la búsqueda de las razones que nos llevan a finiquitar  una parte del rumbo tomado; de hecho, no tienen a veces, ni siquiera una clara explicación.

Concluimos siempre con el alma perturbada o emocionada.Sin embargo, todos sabemos que acabar no es el fin. Todos los términos llevan implícitamente  escrita la palabra " Comienzo" en el "The end" de la película de nuestra historia, o un turbador "continuará..."  , que se retira dejando una puerta abierta a la incógnita.

A golpes recordamos que no somos imprescindibles  para nadie ni para nada. Cuán absurdo es el mundo que nos inventamos, cuando la realidad se desvanece entre el humo del olvido y del reemplazo.

Ya estamos en el mes de junio. Un mes donde se acaban muchas historias y,o, quizás empiezan otros cuentos y leyendas; un mes que me hace pensar mucho, tanto como cuando terminó el año.

El verano empuja nuestra pesada puerta y ni siquiera se molesta en llamar. Irrumpe con los ojos azules , verdes, naranjas y violetas. Brilla para mi, el ámbar de las tardes del mar... ay,¡ mi mar! y el de otros que saben amarlo... libre, con sus locas olas, embravecidas por el viento del amor en los atardeceres, tranquilas cuando las miro en el silencio con su inconfundible olor nocturno y su perfume estival marcado por la exaltación de mi meditación sobre ellas.

Es tiempo para embellecer el brillo de nuestras pupilas con el esplendor de la estación, "recargar pilas", dicen unos. Y pensar, mucho pensar en el periodo de nuestra vida y en qué haremos con ella o qué nos deparará el destino.

Triste miedo eterno con la huella del desconocimiento ,mostrando una risa fea que parece que me quiere en el fondo de un precipicio.

Me consuelan respuestas de  ánimo y de esperanza. Brillan luces, luciérnagas en la oscuridad, entre fantasmas...
Me tranquiliza el aroma de mis rosas, a pesar de la visión de sus pétalos caídos y su deterioro.
Me sereno en la soledad, tan tranquila siempre, con una mirada que me mira cuando yo no miro, con aquellas palabras que me dicen que no me olvidan y me recuerdan que no estoy sola en el planeta.

La incógnita no se resuelve caminando junto a la orilla, pero tampoco se qué hacer y juego enterrando mis manos entre la arena. Llega ya el sol.
Tiempo de reflexiones.

martes, 28 de mayo de 2019

Mis amigos y otros animales






La amistad se me representa en plural, como ráfagas de viento: frío o cálido,suave o tierno, potente y atronador. Se desarrolla cambiante como la música, en tono menor o mayor, en pianíssimo o fortíssimo, pleno de contrastes agógicos, con diferentes acentos y articulaciones...y muere, como la vida misma , cuando le llega el momento.

Esta semana he estado con mis alumnos leyendo el poema sobre la amistad de Jose Luis Borges,
 "El árbol de los amigos".  Los amigos son hojas que nacen de nuestro árbol de la vida o que florecen en nuestras ramas demostrando que nada sucede por casualidad. Son personas de las  que nos llevaremos algo de ellos, y ellos también de nosotros. 

Nos arrebatarán la risa, el corazón, el tiempo, nuestro cuerpo y nuestra alma. Algunos se alejarán, se pueden enfadar  y tendrán el poder de aplastarnos la cabeza como a gusanos, podrán odiarnos, criticarnos, desdecir el amor que nos tenían por despecho, por celos, por lo que sea. Amigos que ya no serán amigos, engañados por el ego, otras amistades, otras influencias.

La amistad debería de ser un vínculo sagrado que no traiciona, ama ,ayuda, escucha, aconseja y que no debería alejarse  indefenso, si es atacado o si cree que ya no es necesario. Pablo Neruda dice en su poema sobre las amistades eternas que si te alejas, esa amistad eterna te sigue y no te abandona jamás. Y es verdad.

Hacía más de 10 años que no veía a una amiga. Me avisó del fallecimiento de su madre y allí estuve con ella, como si el tiempo se hubiera detenido, la misma sonrisa y el mismo afecto de siempre en sus ojos agradecidos de tenerme cerca...46 años de amistad, desde niñas, conociéndonos con nuestros defectos y limitaciones. Eso si, nuestras vidas ahora, tienen diferentes rumbos , ideologías, amigos, igual puedo decir que nos parece hasta incomprensible la vida de la una y de la otra, tan diferentes, tan raras. Pero a pesar de ser animales de otra especie, sabemos que podemos contar siempre para cualquier cosa. Eso es la amistad eterna.

Para terminar citaré a Benedetti, cómo no, que dice "Con tu puedo y con mi quiero, vamos juntos compañero". Amigos con los que hemos luchado, tanto, tanto, tanto...que se me llenan los ojos de lágrimas al recordarlo, que algunos ya no estáis conmigo y aunque os convoque ya no os puedo expresar lo que fuisteis para mi...Por eso hay que decirlo ahora y siempre. No hay que dejar de decir lo importantes que sois en nuestras vidas y cuanto, cuanto os queremos. Mis amigos,...me quedo con los que tengo ahora, los que estáis conmigo, los que me hacéis reír, los que me perdonáis si me equivoco , los que queréis conocerme y amarme. Amigos especiales, los casuales, los del alma, ¡ay! y aquellos amigos enamorados, que como dice Borges, " dan brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios y saltos a nuestros pies".

A todos vosotros, gracias. Os quiero, por si lo dudabais.

martes, 21 de mayo de 2019

El arte de estornudar











Este fin de semana ha tocado limpieza del ático y entre otras maravillas escondidas y amontonadas, he encontrado un magnífico artículo oculto entre las tapas de un libro de música, que desde luego, no tiene desperdicio. Se  titula:  " El placer de estornudar", de Victor Pliego de Andrés. Esas cosillas que yo a veces, atesoro, olvido y luego recuerdo con un cierto placer.  Me gustaría compartir con vosotros algunas de las frases que escribe.

En el se relatan la eternas vicisitudes de los espectadores que acuden a los conciertos dispuestos a estornudar, toser y maniobrar con los envoltorios de sus caramelillos impertinentes en cuanto comienza el concierto.
Dice el texto: " Los adictos a estos estrepitosos bálsamos suelen esperar a que empiece la música para abordar la delicada operación de desempaquetado. La maniobra se ejecuta con gran parsimonia y minuciosidad, sádica delectación y aparente disimulo. Aunque existen antitusígenos suministrados en cajas de cartón, los melómanos solo renuncian al celofán en casos de fuerza mayor".

Desde luego,yo no recuerdo haber asistido a ningún concierto sin tos, estornudo o  caramelo difícil de ser desenvuelto. Es un artículo muy a propósito para esta época primaveral en la que abundan los estornudos alérgicos y enfermos con problemas respiratorios, que sin embargo, no renuncian a ir a su habitual concierto de temporada pase lo que pase, caiga quien caiga. Tan cierto que, comenta,
 " Ignoro si se ha hecho algún estudio epidemiológico sobre la incidencia de la música en las complicaciones respiratorias. En el cine y en el teatro esta epidemia se advierte mucho menos (no ocurre así con la plaga del telefonillo, que es universal)."

 Añade Victor Pliego de Andrés ," Algunos idean estrategias para acomodar su tos al momento más oportuno. Los prudentes esperan al final del concierto o al inciso entre los movimientos, para desahogarse a pleno pulmón con toda libertad. Los discretos se reprimen apretando la boca con el puño. Prolongan así la angustia más allá de lo necesario y de lo soportable. Están dispuestos a morir por asfixia antes de abandonar la sala y perderse una nota del concierto. Los astutos aguardan hasta que llegan un fortefortissimo para esconder su tos entre el barullo, de forma casi infructuosa. Una ingeniosa espectadora insertaba en cierta ocasión su tos seca cada vez que el maestro pasaba una página. El efecto era sorprendente: parecía que la hojas de la partitura se rasgaban..."

 Parece ser que esta riqueza de efectos auditivos fue descubierta por  Kurt Schwitters, compositor representativo del Dadaísmo que compuso un Scherzo para estornudos en 1936. No he podido encontrarlo en internet pero, aquí os dejo una muestra de su arte absurdo...no tan absurdo si comprendemos la contaminación acústica que a diario padecemos y a la que nos vemos sometidos. Buen provecho.







martes, 14 de mayo de 2019

Los retorcidos







No me gustan las cosas retorcidas, las palabras enrevesadas, las frases recargadas, los muebles rococó, las ideas musicales que no están claras. Es como cuando viene el río revuelto y aunque sea ganancia de pescadores, no puedes ver en el fondo aquello que está contaminado,ni beber de su agua a placer.
Deleitarnos contemplando las sinuosas ramas de la vid  y sus ensortijados surcos no es mi estilo...prefiero comer de sus racimos o beber su zumo confiadamente, a pesar de que luego pueda estar envenenado o sentarme mal.

El general chino del siglo VI a.C., Sun Tzu, en su tratado el "Arte de la guerra", hace un guiño a la escala pentatónica y comenta que " Las notas de la música son solamente cinco , pero sus combinaciones son tan numerosas que es imposible escucharlas todas."
Había un compositor vasco ya fallecido, cuyo nombre prefiero no citarlo porque no se puede defender, el pobre, del que recuerdo que explicaba su creación magistral a mi maestro de esta manera: "Ponemos una nota aquí y otra allá...y mira cómo suena".Su finalidad era ser especialista en notas a mansalva, ocupando un espacio auditivo por el afán de la sonoridad  , esto es: el barullo.

Lo mismo pasa  con las palabras. Escribir por escribir, hablar por hablar, decir tonterías por decirlas y deducir que  la palabra más rebuscada que encontremos en el diccionario nos  puede llegar a convertir en artistas originales. Todo ello, es un craso error. Es como el pintor que añade excesivo material a un cuadro sin ton ni son. ¡Toma paletada de óleo para que quede más espeso! , y ¡plof! lo rellena, y  al final, todo es una especie de Sindrome de Diógenes artístico donde la cantidad o lo rebuscado es de lo más "chic".

Si se te ocurre aconsejar a algún músico amante de las escalas o del exceso de virtuosismo de buscar la sencillez en la expresión, sus divinos ojos te pueden traspasar la médula espinal y paralizarte como Mr. Spok. ¡Quién te mandará a ti meterte en recomendaciones! Total, que ese gesto de buena voluntad no les ayudará nunca a comprender las frases de 16 compases, las cadencias cerradas y abiertas, los contrastes, los motivos principales o los secundarios..., la música.

Inútil opinar.Ya lo decía aquel en un tango: "Porque no engraso los ejes, me llaman abandonao, si a mi me gusta que suenen paqué los quiero engrasar..." Pues, nada, en boca cerrada, no entran moscas. Mejor no pensar en la sinestesia de mi antigua profesora de Estética del Conservatorio, Dña. Beatriz del Fresno y en la bofetada visual que recibiría después de oír a los retorcidos que buscan en la complejidad la expresión del Arte supremo.

Dice el cántico de Jean Racine:
"...Rompemos el silencio de la noche tranquila
Divino Salvador pon sobre nosotros tus ojos,
El infierno entero huya al sonido de tu voz..."
Que huya y la paz sea con todos nosotros. Amén.

sábado, 4 de mayo de 2019

El silencio del doblador













Eres como un camaleón, otras veces el hombre de las mil caras. Nunca sabré si tienes poker, amigo...y tu voz plena de sentimientos confusos, otro enigma. Desde el púlpito profano tu energía se  materializa en un manifiesto a la hereje risa que desconcierta.

El perfecto malo para este guión se llama Txemi del Olmo, pirata, nazi, kamikaze, gaviota, abuelo...asesino a sueldo.
Compartimos el amor a la naturaleza, lo bello donde tu y yo lo vemos, el humor sarcástico, irónico, grotesco, sencillo, agudo...el humor.

Vuelas, corres kilómetros buscando nidos vacíos de tejedores divorciados, golondrinas enemigas de D. Gustavo Adolfo Becquer, cigüeñas perdidas por los tejados de París, ballenas varadas, castillos , tierras y siluetas insospechadas.
Sabes entender como nadie conmigo, el canto de los pájaros. Cuentas historias que ya conozco y me parece que las escucho por primera vez.
Te apropias de crear vínculos firmes con las palabras y me asombra conocerte desde hace tanto tiempo... aunque el reloj de arena marque solo un paso.

Para ti el silencio es el brillo de tus ojos con lo que callas. Y disimulas a la perfección todo lo que esconde esa cabeza de pelo ondulado.

No quiero morirme sin saber el final de la película que doblaste ayer, porqué tienes las gafas rotas  y  cuantas veces has susurrado frases crueles a una mujer mientras  haces el amor.
Tenemos en común esos ojos que se miran y saben reírse de la vida, hasta de la gaseosa. Observamos la envoltura de las palabras y les damos más de un sentido... sin aburrirnos de jugar a desenvolver el verdadero contenido de ese caramelo.
Eres tu, uuuuuuh, como el agua de mi fuente, no, en serio,  único, fantástico, divertido...el mago del juego de los efectos y los afectos con tu voz ronca, sinuosa, enérgica, vacilante y loca.Y, curiosamente, no te tengo miedo...¿Debería?

Analizamos de vez en cuando, el test de Rorschach,  escuchando rosas que yo publico. Me gusta cómo observas el horizonte cuando escondes la verdad y como decía el poeta," cuando callas, porque estás como ausente"...pero es un espejismo sin duda, porque aunque estés en silencio, tus secretos hablan por ti.

Me va a quedar hoy, sin embargo, el dilema de conocer la entonación de estas palabras mías, cuando me leas en voz alta . Sabrás descifrarlas como ninguno, seguro, y poner el dedo en la llaga en el acento que se me olvidó, la coma que no puse, diablos, truenos y centellas...¿Porqué serás así!

Un día me lo contarás. Cuando regreses de estar con Véronique Sanson, tu musa, y se te olvide un instante su influjo, quizás me puedas dedicar esos minutos.








martes, 30 de abril de 2019

La perfección artística











Es bueno recordar que la senda de un artista  no es un camino de rosas. Cuando se asiste a un concierto, una exposición o cualquier otro evento de este estilo, el público recibe tan solo el producto final sin saber qué ocurre en el trayecto. La entrega personal de semanas, días, horas es una incógnita que solo la conoce el artífice.

La facilidad para crear una obra, por ejemplo, es un tanto  relativa.La técnica es tan imprescindible  para la creación, que no se puede obviar y es complicado dejarse guiar tan solo por el sentimiento. Para ello recuerdo con cariño una frase que me dedicó  mi maestro D. Eduardo Hernández Asiaín en uno de sus discos en homenaje a Pablo de Sarasate : "...La técnica es el fruto de la paciencia y constancia en el estudio. El arte es el fruto del alma y solo es posible su perfección..."

La búsqueda de esa perfección es la que nos conduce al error. La equivocación es el fundamento del aprendizaje. El análisis, la vía para el encuentro con el acierto y la decisión.
Vacilar y dudar es de sabios. La experimentación , una rutina necesaria. Así, sin duda, se trabaja con el alma: dándole vueltas a nuestra propia naturaleza y esencia, hasta descubrir lo que hay dentro, nos guste o no nos guste lo que encontremos.

El artista trabaja con el material que posee, aunque sea pobre o escaso y de esa inherente escasez , muchas veces,surgen las mejores obras.
Nuestras carencias y deficiencias, nuestras luchas internas, pueden ser la fuente de inspiración para la invención. Nuestras tachas y vicios, la síntesis de la  más pura fascinación.

Si pensamos que el fruto del alma solo debe de ser cristalino y puro, es mejor que nos olvidemos del Arte y  de los artistas.
Deberíamos olvidar  a Tchaikovski , casado por conveniencia para ocultar su homosexualidad, a todos aquellos artistas con depresiones, bulimia, adicciones, no admirar a Vicent van Gogh, Schumann, Schubert, enfermos de sífilis y de delirantes episodios mentales...
Incluso a Manuel de Falla, obsesionado con la filosofía y la conducta humana, con su delirante música sensual, amigo de Federico García Lorca, entre otros y exiliado a Argentina durante la época de Franco.
 Artistas y humanos, rectos y sinuosos, sutiles y toscos.

Por eso, pensando en la frase de mi maestro...Prosigo su consejo: en la vida explora, cuestiona, da pasos con firmeza, ten en cuenta que no hay nada seguro, que nadie está libre de mancha y que la perfección, a pesar de no existir, es el camino que debemos de perseguir.

martes, 23 de abril de 2019

El arte de saber elegir


" No hay crimen mayor que dejarse arrastrar por los deseos,
no hay desgracia mayor que no saberse nunca satisfecho,
no hay defecto más doloroso que la ambición"
(Tao Te Ching versículo 46)

El libro de la vida, el sabio oculto, el "Yinshi", en lengua china alude a la libertad absoluta, a aquella persona que piensa por sí misma y que no desea pertenecer a ninguna comunidad ni grupo para no ver mermado su individualismo.
La figura del Yinshi se confunde en ocasiones con el ermitaño que rechaza la sociedad en la que vive y se aparta de todo, riquezas, fama o familia ya que, considera que sólo son ataduras que le impiden desarrollarse en el camino del Tao.

Cultivan la intuición frente al conocimiento, integrándose en la percepción de la naturaleza y los elementos que flotan en el universo. Su misión será alcanzar la fusión con la perfecta unidad Yin Yang, los opuestos,  los elementos inseparables. Así, el sabio Yinshi nunca tomará partido en nada, cosa que es difícil de entender por la sociedad actual. Desde que nacemos vivimos con la necesidad de decidir, de elegir y de aferrarnos a creencias heredadas, a tradiciones, a celebraciones en días señalados... y lo jocoso, es que creemos que vivimos en libertad siendo incapaces de desprendernos de las millones de reglas que nos hemos inventado, para ser aceptados en esta sociedad nuestra.

"Sin salir de la propia casa,
se conoce el mundo.
Sin mirar por la ventana,
se conoce el Tao del cielo
Cuanto más lejos se va, menos se sabe.
por eso el sabio conoce sin viajar,
distingue las cosas sin mirar
realiza su obra sin actuar".

(Tao Te Ching versículo 47)

martes, 16 de abril de 2019

La búsqueda





¿Qué quieres de mi alma, que la examinas tan agitado? No te pares frente a mi en silencio sin saber que decir, tan reservado e imperturbable . Si reniegas de mi mirada, ¿porqué buscas mis ojos tan desesperadamente? Si  oír mi voz te aturde...¿porqué me preguntas?

¿Qué esperas hallar sino amor y ternura en mi compañía? Si temes  no encontrarme, chocarás con la suavidad de golpe y con el mar acunando en el fondo nuestros pensamientos.

Pero deja que los míos reposen  un poco también, para que yo  me calme , y no me invoques en medio de la noche susurrando mi nombre, acariciando mi piel  cautivadoramente en tus momentos de soledad.

Estériles son  los deseos  que  no buscan nada porque al final, nos hieren y lastiman. Si quieres provocar dolor. ¿Qué mal te he hecho para ello? Tirana pasión  la tuya, antojos y caprichos.
Inútil atormentarse castigando al tiempo que tenemos reprochándote que no estuviste en mi vida antes.

Saboréame cada segundo que pasa, mis manos, un abrazo, un dócil beso sin mirar al pasado ni al futuro. Ojala te  pierdas en el perfume de la libertad , entre la bruma de mi paisaje y seas feliz.
Y no busques...porque ya me has encontrado.







martes, 9 de abril de 2019

Maestro








Alguna vez he hablado de la satisfacción como profesora de ver la progresión o el triunfo de mis alumnos. También he comentado sobre discípulos que aprovechan las enseñanzas y otros que las rechazan o no progresan como sería deseable.
En alguna ocasión he escrito sobre instructores crueles y duros de los que nos queda la enseñanza de la vida y de pedagogos buenos y bondadosos de los que aprendemos el verdadero sentido de la didáctica. Hoy, sin embargo, me ha surgido la hora de hablar desde el corazón, del aprendizaje en la madurez.

Es un regalo, un obsequio increíble. La decisión de estudiar y aprender en la edad adulta es turbada, en ocasiones, sin embargo, por nuestros propios prejuicios, sentido del ridículo o falta de amor propio. Él azar o el destino es a veces, quien nos da un  empujoncito para que pasemos a la antesala de un nuevo conocimiento.  Nunca hay que perder esa ocasión y cerrar nuestra mente. Esa posibilidad de ocupar un sitio en un aula diferente o en la banqueta de un piano, por ejemplo, es muy tentadora.
Cuando se da el paso y se decide continuar con esa segunda oportunidad que nos ha dado la vida es conveniente esperar un tiempo para reflexionar y analizar la situación de modo que podamos valorar el bien que nos ha reportado ese nuevo saber.

Parece que ya no somos niños para ser manejados por incompetentes o gente despreciable que te ignora como alumno para aprovecharse tan solo de tu dinero. Pero sigue sucediendo, por desgracia.
Y tiene que ser terrible caer en el desánimo de creer que no progresas por tu propia incompetencia o por tu edad.
Cuando se despejan los nubarrones de las dudas y miras hacia atrás, recuerdas quién eras y dónde estás ahora. Ese es el mejor punto de vista al que hay que llegar para el examen final: distinguir cómo está tu espíritu ahora y si eres mejor persona  que antes.

La alegría de encontrar un guía, un maestro recto y ecuánime en nuestra madurez es una bendición. Poder aprender con interés, perseverancia, sabiendo que siempre vas a tener a alguien que te va a apoyar, es lo más que se puede pedir. También es de admirar al adulto que se arriesga a pisar un nuevo sendero, sin duda, pero más aún al maestro que pone todo su empeño en dar luz e iluminar ese camino con sus justas enseñanzas sin discriminar por edad o sexo y mira orgulloso en silencio el progreso de sus alumnos.

Para ellos, mi más profunda admiración y respeto. Gracias. Está en nuestra mano descubrir nuestros propios talentos porque hay cosas en la vida que no se pueden enseñar ni aprender: el sentimiento y la sensibilidad en el Arte están dentro de nosotros mismos y a nosotros nos toca descubrirlo.


martes, 2 de abril de 2019

Prisión











Han pasado años vacíos,
dolor cubierto  morado.
Golpes disimulados, gestos sin rostro,
explicaciones confusas, globos sueltos,
vuelta a la sumisión  porque lo digo yo.

Ojos encelados  miran
cada centímetro de piel.
Acometidas con sabor agresivo,
violento paso del tiempo en la cocina,
no hay más palabra que la que no se escucha.

No hay peor prisión  que esta,
nunca estarás  más a salvo.
Son sordos habitantes ,tus cardenales,
amenazas pagadas por el qué dirán
y el hábito del maltrato es tu rutina.

Han pasado años vacíos,
pues donde nadie sospecha
están tu sonrisa , palabras amables
escondiendo agotadas, las esperanzas.
Retirada, y mañana será otro día.

Isabel  Abril-2019

martes, 26 de marzo de 2019

Primavera






 La primavera está asociada al elemento madera en la filosofía  del Taoísmo.
Dentro del elemento madera la característica mental primordial es la sensibilidad y la emotividad.Afloran los brotes, las hojas y la generación de la vida y a muchos, las alergias primaverales, los estornudos, escalofríos, lagrimeo constante.
El viento es la energía ambiental asociada a la madera y es considerado el jefe de los Seis Males, un viento armonioso y suave que engaña y provoca enfermedades en el hígado y  la vesícula biliar.
La rabia es la emoción asociada a este periodo y es la que puede provocar el desequilibrio de las energías yin y yang.
Los alimentos asociados al elemento madera y sus órganos pueden ayudan a estimular la energía de los órganos que estén débiles. El sabor agrio se asocia a la madera y cereales como el trigo, la cebada, la avena, legumbres como lentejas y guisantes, verduras  de color verde, que es el color de la primavera, y como alimento proteico , el pollo.

Júpiter domina la primavera en este ciclo de la vida, es el quinto planeta del sistema solar, el que más brilla y el más antiguo.
Gustav Holst compuso  esta suite a principios del siglo XX con una dedicación a 7 planetas del sistema solar. Cada planeta lleva asociado con su significación astrológica una deidad grecorromana, es este caso  Jupiter es Zeus, el portador de la alegría, el padre de los dioses.
La copa mundial de rugby usa el tema central de Júpiter para su himno oficial "World in union" desde 1991 para unir los corazones de los amantes del rugby.

martes, 19 de marzo de 2019

La princesa Scheherezade








¡Qué delicioso placer es imaginar los perspicaces ojos que me admiran en silencio cuando ya no me abruman con su presencia! A veces me pregunto si todo es un sueño.
Advertir cómo diriges mis pensamientos a tu disciplinada figura mientras temo que aún queda un rastro de tu perfume en el recuerdo de mis labios.

Entretanto, medito con gozo la sospecha de que tu calma aparente es el destello elegante de una pasión tan fuerte como mi fuego. Y aunque así no lo fuera, no me importa, pues tu piel es para mi, tan sagrada, que apenas me atrevo a tentarla.

Recuerdo tus dedos de marfil entrecruzados con los míos y mi pequeño desliz curioso por percibir su textura... ¡ Qué deleite es invocar los momentos a tu lado a pesar de mi severa marcialidad! Y mejor aún, saber que nunca conocerás lo que provocas en mi, pues mi atención a tu felicidad será mi mejor obsequio y distracción.
 Así me resulta más sencillo estar contigo, sin sospechas ni juegos, la verdad ante todo y tan solo ocultos por el rubor, los verdaderos sentimientos.

Disfrutas de tener captada mi admiración por tu consideración y respeto. Temo que entiendas lo que descifras en  mis confusos momentos. Todo pleno de detalles, matices que entretienen un tiempo paralizado por mis ágiles dedos. Y te canto una canción y oigo tu voz a dúo.¡Qué dicha , feliz momento!

Sin embargo, nunca pierdes la oportunidad de interrogar mi alma y averiguar mis secretos. Paralizas mi razón mientras escudriñas mis gestos.Si me distraigo, me atrapas...y como a Scheherezade, me haces contarte un cuento.

Y así pasarán las 1001 noches, narrando con mis ojos brillantes de amor escondido y tu escuchando entre asombrado y burlón, sin saber cuanto te quiero.