domingo, 13 de febrero de 2011

El pasado


Volver la vista atrás a veces no es bueno. Nos hace rememorar nuestras caidas y nuestras tristezas. En la vida hay que intentar contar los momentos alegres, sin embargo, para agarrarse a ellos fervientemente como si fueran el elixir que nos mantienen despiertos para no agonizar ni caer.
Hoy no ha sido un mal dia, pero el hablar del pasado un momento, excava nuestro espíritu atormentado de aquel tiempo y lo hace no volver, sino, querer revivirlo desde su tumba y hacerlo proclive a la desilusión por el entorno.
No quiero volver a esos tiempos tristes donde la gente se odiaba, se batallaba por quién era el mejor artista o quien era el mejor maestro. Esos tiempos murieron para mí. Yo ya no sirvo para luchar batallas de niños caprichosos y arrogantes, ni para mirarme en el espejo cada mañana y verme como la más bella de mi reino. Dejo esos cuentos para el que quiera vivirlos. Yo solo quiero estar con los mios, con los que me quieren, con el arte sencillo que me acepta como soy. El arte del alma pura, que no esconde doblez y se muestra como es.
Luchar esa batalla vosotros si quereis. Yo no volveré nunca a ambicionar nada en esta vida que la vida no me quiera dar.