sábado, 5 de febrero de 2011


Decía Rainer Maria Rilke a Franz Xaber Kappus que las cosas no son todas tan palpables y decibles como nos querrían hacer creer siempre; la mayor parte de los hechos son indecibles, se cumplen en un ámbito que nunca ha hollado la palabra; y lo más indecible de todo son las obras de arte, realidades misteriosas, cuya existencia perdura junto a la nuestra, que desaparece.

En esta carta le contesta a Kappus sobre su pregunta de si debe de escribir. La respuesta del poeta es la siguiente:" Excave en sí mismo, en busca de una respuesta profunda". Si fuera afirmativa esa respuesta, Rilke le insta a construir su vida según esa necesidad. Su vida debe de ser un signo y un testimonio de ese impulso.

Su consejo es este:
" Entrar en sí mismo y examinar las profundidades de que brota su vida: en ese manantial encontrará usted la respuesta a la pregunta de si debe crear. Quizá se haga evidente que usted está llamado a ser artista. Entonces acepte sobre sí ese destino, y sopórtelo, con su carga y su grandeza, sin preguntar por la recompensa que pudiera venir de fuera. Pues el creador debe ser un mundo para sí mismo, y encontrarlo todo en sí y en la naturaleza a que se ha adherido"