domingo, 29 de diciembre de 2013

Los afectos









En la teoría de los afectos se indica " La música es una vía para transmitir sentimientos y afectar al alma del oyente."



Los afectos del ser humano:



 La admiración,el odio, el deseo,la  alegría, la tristeza, 

 el desprecio, el amor,la propensión, la aversión,
 la devoción, la irrisión, la esperanza, el miedo, la seguridad,
 la desesperación, el gozo, el remordimiento, 
 la conmiseración, la aprobación, la indignación,
 la sobreestimación, el menosprecio, la envidia, 
 la misericordia, la satisfacción de sí mismo, la humildad,
 el arrepentimiento, la soberbia,la abyección,
 la gloria, la vergüenza, la nostalgia, la emulación, la gratitud,
 la benevolencia, la ira, la venganza, la crueldad, el temor, 
 la audacia, la pusilaminidad, la consternación, la modestia,
 la ambición, la  gula,la embriaguez,
 la avaricia y la lujuria.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Opus




Cuando escuchamos una Sonata, un Concierto o una Sinfonía , por ejemplo, suele haber  una indicación que dice Opus tal o cual. Esta abreviatura latina , que quiere decir obra o trabajo, nos señala el número de producciones realizadas por el autor cronológicamente. Es una forma de catalogar las obras para averiguar en qué época se escribieron o el orden que representan en la vida de cada autor.

En el caso de W. A Mozart, se utiliza la abreviatura KW. (Köchel), según el catálogo de Ludwing von Köchel y en el caso de J.S. Bach BWM, que aunque parezca una marca de coches,  en realidad ,es la abreviatura de Bach-Werke-Verzeichnis, según el catálogo de otro autor, y así sucede con muchos más compositores.

Volviendo a la palabra Opus, que significa obra,en un sentido general, posee también su pequeña historia. La llamada diosa Opis o en otros escritos latinos Ops, era la esposa de Saturno y era referida a La Madre Tierra. Su significado es "la riqueza, la abundancia, el trabajo, en el sentido de trabajar la tierra, el arado y la siembra".

Sudor en la frente, tierra en los dedos. El trabajo indicado como un castigo en el Génesis de la Biblia era reverenciado en la Antigüedad Clásica, sin embargo.

Hay un dicho que dice cómicamente ,"El trabajo es sagrado, no lo toques". Desde luego que, el trabajo es una acción sagrada, dura como la vida misma y el que trabaja con diligencia suele  tener su recompensa a veces, en la abundancia y en la prosperidad.

Malos tiempos para la lírica, donde Opis no encuentra su sitio y el paro indeseable, el lograr el dinero sucio y fácil o el trabajo deshonesto  se han hecho amantes de nuestra pobre Madre Tierra. ¡Ay, si Saturno, levantara la cabeza!


viernes, 13 de diciembre de 2013

El Cielo y la llama









Manos limpias, no hay intención. Habla solo mi corazón agradecido por todo aquello que recibe en el día a día.

 Alimenta el fuego de mi hogar, el cielo. 

Aquel dragón, perseverante en su camino ha encontrado el camino hacia el éxito. Su verdadera grandeza aplasta la corrupción y se eleva de un salto sobre las llamas.

En Comunidad, junto a las brasas, buscando el calor, se estrechan las manos. Aquello que estaba obstruido, se regenera, lo separado, se adhiere. Los corazones se reencuentran.

Es difícil derribar  las murallas, las espaldas enfrentadas, los ojos que se ven, pero no se miran.

Manos limpias, no hay intención. Sólo unas palabras que hablan solas de esperanza y de reconciliación.


lunes, 9 de diciembre de 2013

Haikus japoneses- Invierno




Invierno.En la bufanda
de color azul
perdura el frío.

Tarde de invierno.
El sendero amortigua
el canto de los peregrinos.


En el frío del amanecer,
la voz de la campana
resuena en el aire.


La luna se afina
hasta que desaparece.
La noche es más fría.

Buson (1715-1783)

Tomando el té tranquilamente
un monje budista.
Flores de crisantemo.

Salgo a ver la nieve
¡hasta que resbalo
y me caigo!

Bashó (1644-1694)

Llovizna de invierno.
La única luz
en la ventana de la carbonería.


El río atraviesa
en una línea oscura
los campos nevados.

Bonchó


A pesar del frío
las peonias, desnudas y sin hojas,
florecen.
Sharai

jueves, 5 de diciembre de 2013

El ajedrez y la vida





"La vida es sueño" decía Calderón de la Barca, pero para muchos la vida no tiene nada que ver con caer en brazos de Morfeo, sino que es una carrera de obstáculos, una  guerra o un reto constante.
 Para los que tienen esa opinión de la existencia ,es la cruda realidad diaria  un combate continuo donde solo triunfa aquel que sabe mover ficha con acierto. Es la subsistencia, pues, un juego de inteligencia, donde al mínimo despiste, ¡zas!, te arrean en el cogote y caes fulminado.

Me recuerda al ajedrez.
El ajedrez es un juego semejante a la Historia : 64 escaques, 16 piezas y dos contrincantes (blancas y negras, empiezan las blancas). Es esta una batalla considerada un deporte que fue introducido en Europa en el Renacimiento por los árabes, como una evolución de un juego persa llamado shatranj.
Consta de un rey, una dama o reina, dos alfiles, dos caballos, dos torres y ocho peones.Cada jugador intenta atacar a su oponente y sacarle ventaja arrebatándolo las fichas. 

Es un feudo a defender: nuestra propia supervivencia. La estrategia es importante. Dominar los movimientos clave  para defender al rey, porque si el rey es atacado la partida se acaba y vence nuestro adversario.

Es como la vida misma. Peones que libran un conflicto...aquellos que llegan al final consiguen reconocimiento,  rescatando las piezas  que hayan sido arrebatadas.Historias de gente que comienza vendiendo chatarra en la calle o papel a peso y hoy en día ,son dueños de empresas florecientes o reyes del marketing.

La reina es una de las piezas más importantes. Puede realizar cualquier movimiento menos el del caballo.La reina protege al rey y es fundamental para defender el reino. Mal asunto es que un reino pierda a su reina, sobretodo por enrocarse con una torre. Véase aquel famoso caso de un presidente de EEUU  envuelto en un escándalo con una becaria.

La partida puede acabar en tablas, un empate entre dos contrarios, nadie pierde, nadie gana como en el fútbol. Todos contentos. O no.
También se puede abandonar la partida y retirarse, como Bobby Fisher, dejándonos con la miel en los labios sin poder saber qué hubiera sucedido si hubiera jugado contra Karpov.
 Y rendirse como en Hiroshima.

La derrota en un pasatiempo como este se acepta con deportividad. No le tiramos las fichas a la cabeza al competidor. Es un  deporte de caballeros. Y en esto, si que se diferencia con la vida real porque en la vida,  el que pierde si que sale, a veces, dando un portazo, malmetiendo contra sus rivales o agrediendo de todas las formas posibles .

 Y lo entiendo. Porque la vida no es ningún  juego.

martes, 3 de diciembre de 2013

El hombre de virtud








El hombre de virtud ve en la mayor oscuridad y oye donde no hay sonidos.

Dentro de la mayor oscuridad solo él puede ver con claridad.

En medio del no sonido, solo él puede percibir la armonía.

Donde lo profundo se hunde en la profundidad, él es capaz de discernir.

Entre los espíritus es capaz de encontrar el alma.

Por eso cuando trata con cualquier ser, se realiza desde la perfecta nada.

Siempre atento, regresa solo para el descanso nocturno.

Chuang Zu

viernes, 22 de noviembre de 2013

Historias del pasado



Esperando en la calle, paraguas en mano, lluvia, frio. Giré mis pasos buscando un lugar donde guarecerme y allí apareció aquel escaparate, de luz amarilla, objetos antiguos, bellos, cuidados para ser exhibidos. Mis ojos se posaban en todas esas bellezas del pasado, a cual más hermosa. Una voz me decía "¡Vete, que luego entras y compras!, pues siento una especial debilidad por todas estas cosas.

En la puerta había un hombre, de mi edad aproximadamente, con unas gafas, de esas modernas que se abren por el medio, colgando a modo de collar. Observaba el espacio, al garrafal tiempo, sin ni siquiera mirarme, aunque yo internamente, sabía que  lo hacía. "Un cliente", pensaría sin más. Pero no demostraba, sin embargo, ninguna avidez. Algo me hizo entrar, cosas de la vida.

"Si lo desea, puede dejar su paraguas aquí." me indicó con un marcado acento alemán, mientras su mano señalaba un precioso paragüero de forja metálica muy viejo.Decliné. Mi paraguas no estaba muy mojado y no quería estropear aquella preciosidad.

Había visto una pequeña figura de un zorro en una vitrinita. Le pregunté el precio. "Si", me dijo, "esta figura es especial, vienesa, de finales del  XIX, lleva mucho tiempo aquí. "sonrió," Es por el precio". Sostuve la delicada y carísima  miniatura entre mis manos. Una tienda maravillosa, un caballero alemán de conversación culta y agradable. Hablamos de gustos por el arte, los muebles curvos, las jarras de cerveza, las cajas antiguas, los joyeros, joyas...y se me hizo tarde, como  la Cenicienta. Prometí volver.

Ese hombre del pasado, ese recinto lleno de recuerdos, dio un giro al tiempo y el ayer se volvió presente. Puedo decir, que un vendedor desconocido, fue mi amigo, mi conocido de toda la vida durante un instante, como si al cruzar esa puerta, lo ocurrido en tiempos remotos fuera mi presente.
Sentí pena al salir. "Me tengo que marchar", le dije casi disculpándome," me encantaría quedarme aquí toda la tarde...o toda la vida entre estas maravillas" dije arrebatadoramente," pero volveré".
No se si tendré otra ocasión tan intensa como esta para experimentar y percibir que el tiempo no existe, la relatividad del todo, hasta de nuestros sentimientos.