Sufro tu desamparo porque te fuiste. Ninguna fuerza pudo parar, no ya tu marcha sino, yo diría ,tu huida premeditada, dejándome de una pieza, solitaria.
Habrá que conformarse con las sobras del pan que dejaste y mi hambre de ti llenarla con la indiferencia de lo que queda.
Detrás de mi desaliento viene la inquietud por el futuro. Y no se qué hacer.
No tengo a quién cuestionar mis problemas. Tan sólo al muro. Y lo contemplo y lo examino. Pero esa muralla de piedra que nos separa, no contesta. Mi padre no habla.
No tengo fe en el silencio. No hay respuesta.
Un faro en el horizonte avisa a mi barco de la amenaza de la costa. Estoy tan triste, tan afligida,que siento deseos de dejarme llevar por las olas, sacudidas y golpeadas a la deriva, así estamos: desorientadas.
Somos almas huérfanas de madre.
Pedimos limosnas, que no nos otorgan: justicia, igualdad, honradez, rectitud, honorable verdad.....Pero desde que partiste, enfrentamos una batalla desde la calma que ya dura demasiado tiempo.
La extraordinaria potencia del pensamiento ha sido abordada innumerables veces.
La intensidad de la suavidad frente a la dureza, de lo conciliador frente a lo desconcertador es el tema que se plantea, recalcando cuán importante puede ser la fuerza del amor.
¿Qué solución sería positiva en caso de estar malhumorado por el comportamiento inadecuado de una persona?, ¿Qué puedo hacer cuando no puedo soportar la actitud de esta o de la otra?:
Utilizar el arte de la bendición.
Bendecir es llamar a la felicidad a todos los seres humanos, querer el bien para todos y seguir el camino del amor, no el de la destrucción o el del odio.
El hecho de otorgar una bendición a una persona que no te es simpática por su talante negativo hacia ti, implica un gesto que retribuye paz espiritual, generosa calma y puede ser que implícitamente , con nuestro movimiento se altere la conducta de esa persona para que cambie favorablemente.
La bendición es una acción milenaria que ha estado presente en muchas culturas y religiones. La máxima se refiere a que lo que nos hace mal a nosotros mismos, no deberíamos hacerlo a los demás. En el taoísmo, por ejemplo, se encuentra este consejo: "Sábete que tu vecino gana lo que tu ganes y pierde lo que tu pierdas.
En el libro "El arte de bendecir" de Pierre Pradervand se compara con el arte musical de esta manera:
" Bendecir es convertirse en una música silenciosa que va puntuando con notas de serenidad y de luz la atmósfera de este mundo".
Así lo expresa también R. Tagore "Que haga de mi vida algo tan simple y recto como la caña de una flauta que Tú puedas llenar de tu música".
Del latín oblitare (olvidar) proviene la palabra francesa oubliette, haciendo referencia a unas mazmorras o calabozos subterráneos donde los aristócratas y reyes abandonaban a su suerte a los prisioneros.
Una estrecha abertura en la parte superior permitía a los reclusos recibir comida y agua para, una vez cerrada la trampilla regresar a la más profunda soledad y oscurecimiento total. La muerte precedida de un terror y enloquecimiento sobrevenía con el tiempo, por enfermedad y abandono.
Así era la justicia del noble : aquel que molestaba era enviado a las mazmorras y olvidado.
Muchas veces, los artistas se sienten solos, abandonados, olvidados.
En la canción de Celine Dion se habla poéticamente del amor. Dedicada a todos sus fans.....una bellísima canción para todo artista, para sentir que no estamos ignorados y que no nos olvidamos de los demás. Como dice la canción , "Yo no os olvido...jamás. Tenéis un hueco en mi".
Jesús Guridi fué y es un reconocido compositor vasco que también tuvo la responsabilidad de ocupar cargos de importancia en su época: la dirección de la Sociedad Coral de Bilbao y la dirección del Conservatorio de Madrid.
Además de estos cargos, tuvo otros tantos, honores y distinciones como la gran cruz civil de Alfonso X el Sabio o ser Académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Tuvo este gran compositor contemporáneo de Manuel de Falla, una vida plena en la que destacó por una obra de caracter nacionalísta. Su personalidad es la clave fundamental para comprender su obra.
Al ser estrenadas sus 10 melodías vascas en Madrid por Enrique Jordá, Guridi afirma:"La cualidad más saliente de las melodías vascas es su nivel artístico, de tal elevación que a veces, nos hace olvidar su origen popular" y añade:"Las melodías populares no construyen la obra artística, es el músico el que le comunica su alma infundiéndole su aliento emocional."
Estas bellas palabras nos indican un poco la personalidad de este gran hombre. Al intentar indagar un poco sobre su carácter, recordé una breve referencia que hizo mi maestro sobre él calificándolo de una persona despistada, muy centrado en su música y de temperamento afable.
En un periódico de la época en la que comentan su fallecimiento hacen una breve reseña indicándo su muerte a los 74 años de una angina de pecho que le sobrevino depués de desayunar, leer el periódico y tocar el piano algunos minutos improvisando.En esta reseña se destaca su religiosidad, sencillez, alegría y cercanía con las personas.
Las responsabilidades que desarrolló en su vida, se caracterizaron por el servicio a los demás. Hombre sencillo,sin ostentaciones, sin orgullo. Sirva su ejemplo para todos nosotros.
Basándose en la obra de W. Shakespeare "Romeo y Julietta" , Sergéi Prokófiev compuso este bello ballet, estrenado tardíamente en su época debido a la dificultad rítmica y musical que se les presentaba a los bailarines para su correcta ejecución. La coreografía del bailarín Lavroski, combinada con la danza y la pantomima se consideró muy complicada hasta el año 1940 que fue estrenada en el teatro Kirov de Leningrado.
La obra de Prokofiev es toda ella excelente en lo referente a la melodía, riqueza tímbrica y originalidad.
El famoso número de la danza de los caballeros es de extraordinaria fuerza. Su misterioso inicio se podría calificar de un tema provisto de un gran vigor psicológico, caballeresco e incluso duro.
El espíritu romántico del drama de Shakespeare se realza con este tema sorprendente: Capuletos y Montescos bailando juntos un Allegro pesante, Romeo y Julieta se enamoran con tan solo tocarse las manos, como si de un hechizo se tratara.