lunes, 31 de enero de 2022

La nostalgia en bandeja: Raúl Sainz de Rozas




 Hace mucho tiempo que no escribo un Blues a nadie. Hoy, ese ritmo me sabe a ti, Raúl, a tiempos pasados entre aires ascendentes y descendentes, alejados de la realidad más irreal para los que saben soñar con el sentido de la música.

Es cierto, a veces, que lleva muchos años encontrar el camino correcto de la vida y saber que mirar atrás a destiempo, nos puede hacer perder el compás en el que susurramos nuestros sentimientos. Escucho tu disco titulado, "Organizing short stories" con Olga en la 5ª canción: amor a primera vista.

Excelente grupo : Raúl Sainz de Rozas (guitarra), Jose Luis Canal (Órgano Hammond), Alberto Arteta (saxofón), Juan Luis Castaño (batería), Alberto  Rodriguez (Ingeniero de sonido) y Karlos Zeberio (Ilustrador)

Vuelvo a tu solo Raúl...

Si en la música todo fueran matemáticas, no sé qué harían tus dedos timpanizando el loco avatar de las notas musicales...porque tú sí que sabes muy bien percibir aquella altura que requiere un acentuado refuerzo para hacernos cerrar los ojos de emoción.

Bucear en la aventura de este arte nunca ha sido tarea fácil. El esfuerzo de las horas y minutos, ensayos con sudores fríos abrazado a los sostenidos y bemoles, son historias del ayer contadas por los becuadros. No te anulan, sin embargo, el efecto que te produce un buen momento de charla con los amigos, tu escucha empática, tu disertación clara y profunda con una copita o dos para celebrarlo. Por esos momentos, como dirían "Los Panchos", lo dejas todo. 

Para ti, la vida sería sencilla si no nos complicáramos tanto las cosas y te enfrentas cada día a ella sabiendo lo que es el aquí y el ahora. Eso no te impide ser un soñador con nubes de algodón de azúcar y colores de arco iris con progresiones cromáticas poniéndole melodías a todas las palabras que te llegan al alma.

Tu duro trabajo te ha llevado a ser quien eres, un libre guerrero austero, con coraza de "espiritual negro" y con una bella sonrisa paciente y a la vez irónica incluso, cuando transmite suavidad...Esa sonrisa que me pierde, amigo, que parece esconder muchos silencios, no sólo horas de lucha, sino también de dolor y adioses que quizás nunca se dijeron.

¡Salve, espartano azul!...Así te recuerdo desde joven con tu espada que es tu guitarra. Ha sido un placer reencontrarte. Espero que no sea la última vez.

Isabel Bravo©

domingo, 9 de enero de 2022

Operando la ópera

 Parece que diciembre se me ha quedado sin palabras,... pero no es así. Nunca había rebosado tanto el vaso. Saldrán de golpe a la luz en este 2022 en medio de la diversidad de colores.

Tonalidades que se asoman entre miedos del Covid con la música, la danza y también la ópera, un arte escénico tratado como elitista y minoritario, aunque los teatros se sigan llenando sorprendentemente, con todo tipo de público. Hace muchísimos años que no he estado en la ópera como espectadora, la mayoría de las veces me ha tocado estar en el foso. Creo recordar que la última vez que fui a ver una  fue "Tosca" de G. Puccini y guardo un recuerdo muy agradable. La escenificación adecuada a la época, la actriz y cantante bellísima, el personaje de Cavaradossi imponente. 

Hay una tendencia muy marcada a innovar y actualizar este género. En algunos foros clásicos ya proponen ese debate y piden opinión sobre la moda de variar las épocas, los vestuarios e incluso el guion de las obras clásicas como "La Traviata", " La Boheme" u otras óperas de este estilo. Con todo este panorama me pregunto cómo serán las futuras versiones en la escenificación de las óperas con lo que tenemos encima. Ahora, ¿ tendrán que añadir una mascarilla de Fpp2 y en la escena del beso hacerla con distancia de metro y medio?

No se si esa falta de prudencia para respetar los guiones teatrales se llegará a extender con la música también y quizás, algún avezado se anime a cambiar las melodías clásicas y fastidie a los puristas o a los amantes del respeto por lo auténtico.

Veremos qué sucede con "El barbero de Sevilla"...si termina poniendo una sucursal en Rusia para Putin o "D. Giovanni" acaba preso en la cárcel por violencia de género finalmente. Imaginaros si la "Carmen" de Bizet, gitana de ascendencia vasca ,en vez de una Habanera nos baila un Aurresku...Ideas que no nos falten. Ahí queda la cosa.

Isabel Bravo©

lunes, 29 de noviembre de 2021

Solo uno

 








Se acaba noviembre doblando el espinazo y atacado por cien flancos. Me inquieta el rumor de ese agua que fluye discontinua como un golpe profundo de la vida en medio del entrecejo contra un cristal.

Seguimos haciendo cosas que no nos gustan... y nadie protesta. La urraca saltarina realiza maniobras de vuelo sin motor huyendo entre nubes y grises de espejo lluviosas.

Hay muchos adelantos en la medicina, pero llegan tarde para algunos. Hipocresía y señal de la cruz con la mano derecha o izquierda, genuflexión y Ave María. Parejas que no se entienden con falta de pasión que sobreviven porque si.

Adiós noviembre de 2021, adiós... Con este epitafio te despido. Solo uno y es para ti.

La legaña en tu ojo, la propina preparada. No tienes el poder de camelarme con tu mirada. Por suerte, mañana te acabas.

viernes, 24 de septiembre de 2021

Otoño en Babilonia










Alma de guerrero, así te veo, empapado de gotitas posadas entre cristales enrejados. Te apropiaste de un pedacito de mi inocencia, entre sol y lluvias, añoranzas del pasado mordidas como uñas de ansiosos recuerdos.
Samurai con obstáculos en el camino; tu trampa escondida en la ley de amores enfermos, fotocopias de crímenes sin justificación. Y la codicia...ese vals de títeres sin música ni telón.

Me quedaba azul en la paleta de colores y pinté tu alma de cara al cielo. No quiero más ojos que los tuyos.
A veces, aletargada la tarde, me deja dormir tu consuelo, las palabras que me diste, y espero...no sabes cuanto te espero.

Isabel Bravo 2021 (Otoño en Babilonia)




lunes, 23 de agosto de 2021

El otro lado




Soy funambulísta. Me preocupan los pies para que te quiero sobre la tensa cuerda. Al otro lado, tus guiños a 1000 km/hora...Pisando en paralelo y en transversal, copas de pinos en tangente y secante adornan mi camino a Burdeos, maizales en explosión, jardines con flores abiertos 365 días al año.

Un thé noir Fruits Rouges de París acompaña mi imsomnio mientras pienso en ti.Me tiembla el alma contra todo pronóstico, en un excepcional brindis de propuesta de sexo fácil mientras zozobra mi equilibrio abrazada a ti, sin esperar nada de esa unión salvo poder alcanzar el otro lado de la cuerda.

Nunca he visto tantas flores...Tanta vegetación libre y alta entre baldosas, piedras, esquinas, agujeros tabicados y aceras irregulares con Vértigo Meniére. No conozco a nadie en este camino; sola y aburrida veo pasar momentos vacíos...la soga se relaja mientras tanto, y me pregunto, si no ha llegado ya el momento de dejarse caer al vacío.

23/08/2021

lunes, 2 de agosto de 2021

Arena





 Arena: hoy dormida en la playa

y mañana cobijada

en los senos del mar:

hoy del sol y mañana del agua.

A la mano que te oprime

le cedes blanda

y te vas con el primer viento

galán que pasa.

Arena pura y casquivana,

novia versátil y clara, te quise por mía

y te estreché contra el pecho y el alma.

Pero con olas y brisas y soles te fuiste

y me quedé sin amada,

con la frente dada al viento que me la robaba,

y la vista al mar lejano donde ella tenía

verdes amores en verde posada.

Pedro Salinas (Presagios,1923)

jueves, 15 de julio de 2021

Evocación

Evocación






 Esperas julio y en vez del cielo arado de surcos grises, blancos-azules, clarean gofres de merengues plateados y florecillas de colores entre regadíos, mientras aparecen mis tormentas particulares.

Proclive a ser un experimento entre tus dedos, se destapan cremalleras de azúcar rosados entreabiertas, cual pellizcos de algodón. Y llueve, llueve mucho...Se aflige mi espíritu.

Nada acontece como queremos. La vida se presenta así: un verdugo que de un hachazo secciona tus sueños y esperanzas. Sin embargo, aún es divertido observar aquella llama en el cielo,  como pequeña esperanza que  me recuerda  años pasados en los que fijábamos nuestras pupilas en el mismo vértice. Conserva el destino incierto los mismos amaneceres, como en aquel tiempo en el que el sol aún alumbraba nuestros sentimientos.