viernes, 22 de junio de 2012

¡Que nadie duerma!



Turandot, la Pura, será la esposa de aquel que, siendo de sangre real, resuelva los tres enigmas que ella le propondrá. Pero el que afronte la prueba y resulte vencido ofrecerá al hacha su cabeza soberbia.
El desconocido príncipe, sometido a la dificil prueba logra superarla.
 Los tres misteriosos enigmas de Turandot son resueltos y queda a merced del desconocido vencedor. El emperador de China la obliga a ser la esposa del hombre que adivinó sus enigmas, pero el desconocido principe, viendo temblar de miedo a la princesa le propone un enigma: Mi nombre no sabes, dime mi nombre...dime mi nombre y al alba moriré.


¡Que nadie duerma!

¡Que nadie duerma! ¡Que nadie duerma!
¡También tú, oh Princesa,
en tu fría habitación
miras las estrellas
que tiemblan de amor y de esperanza...!
¡Mas mi misterio está encerrado en mí!,
¡Mi nombre nadie lo sabrá! No, no.
Sobre tu boca lo diré
Sólo cuando la luz brille
Cuando la luz brille
 ¡No, no, sobre tu boca lo diré!
¡Y mi beso fulminará el silencio
que te hace mía!

Su nombre nadie sabrá...
¡Y nosotras, ay, deberemos, morir, morir!

¡Disípate, oh noche! ¡Ocúltense, estrellas! ¡Ocúltense, estrellas!
¡Al alba venceré!
¡venceré! ¡venceré!

miércoles, 13 de junio de 2012

El monje escondido



Con un libreto de Francesco Maria Piave, basado en la obra "D. Alvaro o la fuerza del sino", del cordobés Angel Saavedra, llamado "El Duque de Rivas", G. Verdi nos regaló una ópera especial en 1835 :"La forza del destino" o "La fuerza del destino" en castellano.
Leonora busca la paz después de trágicos sucesos en un eremitorio cerca del Monasterio de Hornachuelos. Se esconde con una identidad secreta bajo el nombre de Padre Rafael.
Con el aria "Pace mio Dio" Leonora invoca a la muerte para que le dé la paz que necesita.
El 4 de marzo de 1960 se representó la obra en el Metropolitan Opera House y desde entonces una maldición la persigue. El barítono Leonard Warren murió en extrañas circunstancias en el escenario mientras cantaba "Morir, tremenda cosa", debido a una hemorragia cerebral.
La "maldición" de esta obra es famosa desde entonces y ha conllevado a los cantantes a hacer cosas extrañas para defenderse de la mala suerte. Esta leyenda de ópera maldita se extendió y se le atribuyen numerosas anécdotas como enfermedades de cantantes, cancelaciones de representaciones, apagones súbitos en el teatro, entre otras historias.


martes, 5 de junio de 2012

Dos cuentos



Narciso era un joven de notable belleza, al que le gustaba cazar en el monte con sus alegres amigos. Despreciaba las proposiciones de las ninfas que se sentían atraídas por su belleza, y un día, una de las que habían en vano seducirlo pidió que algún día el propio Narciso conociera el dolor del amor no correspondido. Una diosa escuchó su oración y le concedió su deseo.
Cierto día, Narciso encontró una fuente oculta y sombreada de agua clara como el cristal y superficie plateada. Acalorado, sediento y cansado de la caza, se inclinó para beber, y vio entonces una imagen en el agua. Creyó que era un espíritu del agua que vivía en la fuente y, contemplando a aquel hermoso ser, se enamoró desesperadamente. Extendió los brazos para abrazar a su ser amado y los sumergió en el agua, pero la imagen se apartó;regresó al cabo de algunos momentos, y la fascinación de Narciso se renovó.
Narciso no era capaz de apartarse de la fuente, se quedó allí contemplando al delicioso ser y perdió todo interés por comer o por dormir. Suplicó al ser que le devolviera su afecto, pero no le sirvió de nada. El extraño problema de Narciso le hizo ir perdiendo el color, la fuerza y la belleza; se consumió y murió.

Tanto en la antigua India como en la antigua Grecia se guardaba el principio de no mirar el propio reflejo en el agua; y los griegos consideraban que cuando un hombre soñaba que se veía reflejado de esa manera, el sueño era un presagio de su muerte. Temían que los espíritus del agua arrastrarían bajo el agua el reflejo de la persona, o su alma, dejándolo perecer sin alma. Éste fue, probablemente, el origen del cuento clásico del bello Narciso, que languideció y murió tras ver su reflejo en el agua.
Afortunadamente, existe otro relato que habla del amor, de la muerte y de un espejo y que estimula y consagra este mismo ideal. Esta leyenda procede del antiguo Japón.
En tiempos remotos, en una región apartada del Japón vivían un hombre y una mujer con su hijita, a la que adoraban. Una vez, el hombre tuvo que viajar a la lejana ciudad de Kioto por cuestiones de negocios. Antes de partir, prometió a su hija que le traería un regalo que ella guardaría como un tesoro, si era buena y obediente con su madre durante su ausencia. Después marchó de viaje.
Cuando regresó a su casa, trajo a su hija una muñeca y una caja de laca llena de galletas, y a su esposa le regaló un espejo de metal. La mujer no había visto nunca un espejo, y cuando vio su propio reflejo quedó maravillada y tuvo la impresión de que la estaba mirando otra mujer. Su marido le explicó el misterio y le recomendó que cuidara bien del espejo.
Poco después, la mujer cayó gravemente enferma. Cuando se estaba muriendo, llamó a su hija y le dijo:
-Hija querida, cuida de tu padre cuando yo me muera. Vas a echarme de menos tras mi muerte. Pero toma este espejo, y, cuando te sientas sola, míralo, y me verás siempre.
Después de decir estas palabras falleció.
Algún tiempo más tarde, el hombre volvió a casarse, y su nueva esposa trataba mal a la hija de él. Pero la pequeña recordaba las últimas palabras de su madre. Se refugiaba en un rincón y observaba con pasión el espejo. Cuando lo hacía, le parecía que veía el rostro de su madre, no consumido por el dolor, como había estado en el lecho de muerte, sino joven y hermoso.
Cierto día la madrastra vio a la pequeña agachada en un rincón con un objeto en las manos que la mujer no pudo identificar, murmurando sola. La madrastra que aborrecía a la niña, llegó a la conclusión de que la pequeña estaba practicando la magia: quizás estaba haciendo una imagen y clavándole alfileres. La mujer acudió al lado de su marido y le dijo que la pequeña intentaba matarla con brujerías.
Cuando el hombre oyó estas acusaciones habló con su hija que escondía el espejo en la manga. El padre pensando que ocultaba algo se enfadó con ella por primera vez en su vida y repitió a la hija lo que le había contado su madrastra.
Cuando la muchacha oyó estas acusaciones injustas, se sorprendió y le dijo que lo amaba tanto que no se le ocurriría ni intentaría nunca matar a la esposa de él, pues sabía que él la quería.
El hombre quedó perplejo, y sólo estaba convencido a medias. Preguntó a la muchacha qué era lo que escondía en la manga.
-Es el espejo que diste a mi madre, y que ella me entregó en su lecho de muerte-dijo la pequeña-Cada vez que miro su superficie brillante veo la cara de mi madre querida, joven y hermosa. Cuando me duele el corazón, saco el espejo, y la cara de mi madre, con su sonrisa dulce y amable, me trae paz y me ayuda a soportar las palabras duras y las miradas de enfado.
Entonces el padre comprendió, y amó todavía más a su hija por su devoción a su madre. Hasta la madrastra de la niña se avergonzó y pidió perdón. También la niña perdonó y vivió feliz desde entonces.

miércoles, 23 de mayo de 2012




Hablando del Clasicismo, de la vuelta a la pureza y la sencillez en las melodías, de aquel regreso al orden griego , entré en casa pensando de repente, en la libertad.
Salí a tomar aire fresco al jardín y observé cómo crecían sin control  las ramas de los árboles.
Mozart quería ser libre. No quería depender de ningún conde, ni rey y deseó independizarse como músico y vivir por su cuenta.
En esta Primavera lluviosa y fría , noté la belleza del descontrol de las hojas, la desordenada dirección de las ramas...y así recibí un mensaje: aquellos que crecen libres, sin saber qué hay detrás del muro, la opinión de los demás, sonríen a la vida agradeciendo el sol que les hace vivir, la lluvia que les riega, la tierra que está bajo sus pies.
Y así observando el árbol se llenaron mis ojos de lágrimas porque comprendí cuán sencilla es la vida y cuanto la complicamos nosotros.

martes, 15 de mayo de 2012

La terapia del color


Es bien conocido el uso del color en las terapias de medicina alternativa para curar dolencias físicas y emocionales. La energía de la luz es utilizada para aliviar enfermedades como la depresión u otros desordenes afectivos.
Cada color emite unas vibraciones diferentes; el arco iris símbolo de la armonía cubre todo el espectro de luz y esos colores que contiene pueden afectar a los sentimientos y a las respuestas físicas.
La cromoterapia utiliza ocho colores fundamentales: el rojo, el naranja, el amarillo,el verde, el turquesa, el azul, el violeta y el magenta.
Se sabe que el color rojo atrae la atención, el azul anima a la armonía emocional. Los hospitales suelen utilizar el verde pálido porque actúa como antídoto contra la sangre roja y promueve emociones serenas.
La cromoterapia está presente en la naturaleza y también en la alimentación. La cromoterapia aconseja la ingestión de alimentos teniendo presente su color. Los colores verdes, como en algunas verduras, sirven de tónico y equilibran el cuerpo.
En música el color está presente en el timbre instrumental y la combinación de estos elementos. Charles Debussy o Maurice Ravel son algunos de los maestros del color en el arte musical al combinar testuras y timbres de forma magistral.
Se han descrito casos de personas que tenían la facultad de asociar los sonidos a un color (sinestesia). Eran sinestésicos artistas como Nabokov o Rimsky Korsakov.
Algunos colores y su significado:

ROJO: (positivo) Poder, pasión, sexualidad, calidez, amor interpersonal, opulencia, lo físico, impulsividad, ejercicio de la voluntad ( capacidad para pedir o demandar), valor.(negativo) Brutalidad, lujuria, resentimiento,obstinación, guerra, ira, peligro.

AMARILLO: ( positivo) Jovialidad, sabiduría, confianza, enfoque equilibrado, intelecto, razón, lógica, optimismo. (negativo) Adulación, decepción, malicia, egoísmo, rencor, cálculo, control.

AZUL:(positivo) Serenidad, espiritualidad, frialdad, renovación, (ligada al agua), fe, devoción, confianza, confiabilidad, capacidad de servicio. (negativo) Incredulidad, flojera, depresión, duda, ambición excesiva.

MAGENTA: (positivo) Actitud regia, integración, eficiencia, reverencia, idealismo, gracia. (negativo) Despotismo, obsesión consigo mismo, desconsideración.

BLANCO:  El blanco no es la ausencia del color sino la presencia de todos los colores:contiene todas las posibilidades, tanto positivas como negativas.

NEGRO: (positivo) El negro es la ausencia de color. Puede representar el evitar asuntos_beneficios y complejidades-relativos al color. También puede funcionar como una forma de protección.(negativo) Depresión, incapacidad para abrazar la vida, deseo de controlar el ambiente y a sí mismo en él.

lunes, 7 de mayo de 2012

Pasión artística





Los artistas o aquellos que se consideran artistas tienen, a mi entender una responsabilidad con la humanidad: aceptamos la responsabilidad natural que conlleva la expansión de nuestro conocimiento, bien sea mediante la enseñanza, la práctica, la exhibición o cualquier tipo de muestra, por muy humilde que sea nuestra aportación.

El artista, apasionado por naturaleza, muestra la cualidad natural del ser humano: está dentro de nosotros mismos para empujarnos a la expresión más íntima y cálida.
Esa pasión, sin embargo, puede ser  pasajera....como el amor carnal desorientado o como un deseo momentáneo. Cediendo al acicate que dicta la carne, saciamos el hambre , bebemos por sed y así aplacamos nuestros instintos primarios. Y así se acaba el primer plato, el segundo y el postre... o no. Saciados como quedamos por ese deseo espontáneo puede  impulsarnos a veces, a la reflexión de nuestros actos. Sabemos que el amor espiritual es más sutil y mucho más elevado. Así, de esta manera, nuestras pasiones deberían ser controladas: cuidadas y cultivadas en profundidad para que se transformen en Arte.

Para alcanzar el Amor sublime hay que comprender el mundo, mirar una flor y ver mucho más detrás de ella, saborear una comida y paladear intensamente cada bocado, tocar el violín y que cada nota tenga un significado, cantar una canción como si nunca la hubiéramos comprendido y nunca hubiera sido tan bella como ese día.Apreciar lo que hay en el fondo de nuestro corazón y aceptarlo sin miedo a descubrirlo para que todos gocen del bien hecho. Ese es el legado del artista: mostrar su alma al mundo para ofrecer la esencia de su belleza.

martes, 1 de mayo de 2012

Sueños

Cuenta la leyenda que el compositor y violinista G. Tartini compuso la célebre sonata "El trino del diablo" después de despertarse de  un sueño, en el que escuchó tocar al diablo con su violín una melodía increíble. El músico intentó transcribir aquello que había captado. Cual fue su desesperación cuando vio que  le resultaba casi imposible. Al menos, fue capaz de  recoger algo de ello y de  transmitirnos parte de su recuerdo en esta bella obra musical.
¡Hay tantos soñadores y sueños sin cumplir en el mundo del arte!  Inventores como Leonardo Da Vinci, escritores como Julio Verne o A. Huxley, pintores como Dalí, Miró....La vida nos ofrece sueños y nos invita a soñar con lo que somos o deseamos, con aquello que odiamos y aquello que amamos.
A este respecto decía D. Pedro Calderón de la Barca..."y en el mundo, en conclusión, todos sueñan lo que son, aunque ninguno lo entiende." Y es que los sueños, sueños son .
Aquellos que luchan por conseguir lo que desean son fuertes y robustos como una roca y persistentes como el azote del mar. Solo así los sueños se pueden hacer realidad.
Tartini despertó, cogió su pluma y nos dejó con su tesón una bella melodía.