sábado, 26 de noviembre de 2011
El arte de la soledad
Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.
Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche , que se llama sueño.
Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor, y un símbolo,
Ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.
A veces en las tardes una cara
nos mira desde el fondo de un espejo;
el arte debe ser como ese espejo
que nos revela nuestra propia cara.
También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable.
Jose Luis Borges
domingo, 13 de noviembre de 2011
Genialidades del arte
Todas las artes exigen la atención y la devoción del artista. Dice Nietzsche en su "Humano, demasiado humano":
Evitad hablar de dotes naturales, talentos innatos. Podemos nombrar grandes personas de todo tipo que estuvieron poco dotadas. Pero ellos adquirieron su grandeza, se hicieron genios (como se suele decir) por medio de cualidades de las que a aquellos a quienes les faltan no les gusta hablar; todos ellos tuvieron esa robusta conciencia de artesanos que empiezan por aprender las partes antes de arriesgarse a hacer un gran conjunto; se tomaron su tiempo por ello, porque disfrutaban más del éxito en el pequeño detalle, en lo accesorio, que del efecto de un deslumbrante conjunto. La receta, por ejemplo , para ser un buen escritor es fácil de dar, pero su ejecución precisa cualidades que generalmente se olvidan cuando se dice:"no tengo suficiente talento".
Háganse cien o más esquemas de novela, sin que ninguno exceda de dos páginas, pero de tal nitidez que todas y cada una de las palabras sean necesarias; escríbanse cada día anéctodas hasta que se aprenda a darles la forma más completa, la más eficiente; séase infatigable en recolectar y describir los tipos humanos y sus caracteres. Antes de nada cuéntese, lo más frecuentemente posible, relatos, y escúchense los relatos de los demás, con penetrantes ojos y oídos para captar el efecto de los mismos en los otros; viájese como paisajísta, y como modisto también; extráigase, para su uso personal, de cada ciencia todo aquello que, si se expone con claridad, produce efectos artísticos; considérese, finalmente, las causas de las acciones humanas, sin desdeñar la más mínima indicación que pueda resultar instructiva, y hágase uno coleccionísta de todas esas cosas noche y día: déjese pasar en este múltiple ejercicio unos diez años; pues bien, lo que usted ha creado en su taller artesano puede ahora, orgullosamente, salir a la calle. Por el contrario, ¿qué hace la mayoría? Ellos no empiezan por las pequeñas partes sino que van directamente al conjunto. Es posible que alguna vez consigan tener éxito, atrayendo hacia sí la atención de los demás, pero a partir de ahí sus obras saldrán peor y peor por razones muy naturales.
Algunas veces, cuando la inteligencia y el carácter faltan para llevar a cabo un proyecto de vida artístico, son el DESTINO y la NECESIDAD quienes se imponen en su lugar, y llevan paso a paso al futuro maestro todo a lo largo de los exigentes requerimientos de su oficio.
Evitad hablar de dotes naturales, talentos innatos. Podemos nombrar grandes personas de todo tipo que estuvieron poco dotadas. Pero ellos adquirieron su grandeza, se hicieron genios (como se suele decir) por medio de cualidades de las que a aquellos a quienes les faltan no les gusta hablar; todos ellos tuvieron esa robusta conciencia de artesanos que empiezan por aprender las partes antes de arriesgarse a hacer un gran conjunto; se tomaron su tiempo por ello, porque disfrutaban más del éxito en el pequeño detalle, en lo accesorio, que del efecto de un deslumbrante conjunto. La receta, por ejemplo , para ser un buen escritor es fácil de dar, pero su ejecución precisa cualidades que generalmente se olvidan cuando se dice:"no tengo suficiente talento".
Háganse cien o más esquemas de novela, sin que ninguno exceda de dos páginas, pero de tal nitidez que todas y cada una de las palabras sean necesarias; escríbanse cada día anéctodas hasta que se aprenda a darles la forma más completa, la más eficiente; séase infatigable en recolectar y describir los tipos humanos y sus caracteres. Antes de nada cuéntese, lo más frecuentemente posible, relatos, y escúchense los relatos de los demás, con penetrantes ojos y oídos para captar el efecto de los mismos en los otros; viájese como paisajísta, y como modisto también; extráigase, para su uso personal, de cada ciencia todo aquello que, si se expone con claridad, produce efectos artísticos; considérese, finalmente, las causas de las acciones humanas, sin desdeñar la más mínima indicación que pueda resultar instructiva, y hágase uno coleccionísta de todas esas cosas noche y día: déjese pasar en este múltiple ejercicio unos diez años; pues bien, lo que usted ha creado en su taller artesano puede ahora, orgullosamente, salir a la calle. Por el contrario, ¿qué hace la mayoría? Ellos no empiezan por las pequeñas partes sino que van directamente al conjunto. Es posible que alguna vez consigan tener éxito, atrayendo hacia sí la atención de los demás, pero a partir de ahí sus obras saldrán peor y peor por razones muy naturales.
Algunas veces, cuando la inteligencia y el carácter faltan para llevar a cabo un proyecto de vida artístico, son el DESTINO y la NECESIDAD quienes se imponen en su lugar, y llevan paso a paso al futuro maestro todo a lo largo de los exigentes requerimientos de su oficio.
domingo, 6 de noviembre de 2011
Tres consejos
" Tres cosas atesoro y nunca me desprendo de ellas. La primera es la compasión. La segunda es la frugalidad. Y la tercera es no atreverme a estar frente al mundo. La prudencia como solución de cualquier conflicto" (Lao Tse)
viernes, 28 de octubre de 2011
Poema de Delmira Agustini
EL CISNE
Pupila azul de mi parque
es el sensitivo espejo
de un lago claro, muy claro!…
Tan claro que a veces creo
que en su cristalina página
se imprime mi pensamiento.
Flor del aire, flor del agua,
alma del lago es un cisne
con dos pupilas humanas,
grave y gentil como un príncipe;
alas lirio, remos rosa…
Pico en fuego, cuello triste
y orgulloso, y la blancura
y la suavidad de un cisne…
El ave cándida y grave
tiene un maléfico encanto;
clavel vestido de lirio,
trasciende a llama y milagro!…
Sus alas blancas me turban
como dos cálidos brazos;
ningunos labios ardieron
como su pico en mis manos;
ninguna testa ha caído
tan lánguida en mi regazo;
ninguna carne tan viva
he padecido o gozado:
viborean en sus venas
filtros dos veces humanos!
Del rubí de la lujuria
su testa está coronada:
y va arrastrando el deseo
en una cauda rosada…
y él parece beber fuego,
y yo parezco ofrecerle
todo el vaso de mi cuerpo…
Y vive tanto en mis sueños,
Y ahonda tanto en mi carne,
que a veces pienso si el cisne
con sus dos alas fugaces,
sus raros ojos humanos
y el rojo pico quemante,
es solo un cisne en mi lago
o es en mi vida un amante…
Al margen del lago claro
yo le interrogo en silencio…
y el silencio es una rosa
sobre su pico de fuego…
Pero en su carne me habla
y yo en mi carne le entiendo.
-A veces ¡toda! soy alma;
y a veces ¡toda! soy cuerpo.-
Hunde el pico en mi regazo
y se queda como muerto…
Y en la cristalina página,
en el sensitivo espejo
del algo que algunas veces
refleja mi pensamiento,
¡el cisne asusta, de rojo,
y yo, de blanca, doy miedo!
Pupila azul de mi parque
es el sensitivo espejo
de un lago claro, muy claro!…
Tan claro que a veces creo
que en su cristalina página
se imprime mi pensamiento.
Flor del aire, flor del agua,
alma del lago es un cisne
con dos pupilas humanas,
grave y gentil como un príncipe;
alas lirio, remos rosa…
Pico en fuego, cuello triste
y orgulloso, y la blancura
y la suavidad de un cisne…
El ave cándida y grave
tiene un maléfico encanto;
clavel vestido de lirio,
trasciende a llama y milagro!…
Sus alas blancas me turban
como dos cálidos brazos;
ningunos labios ardieron
como su pico en mis manos;
ninguna testa ha caído
tan lánguida en mi regazo;
ninguna carne tan viva
he padecido o gozado:
viborean en sus venas
filtros dos veces humanos!
Del rubí de la lujuria
su testa está coronada:
y va arrastrando el deseo
en una cauda rosada…
Agua le doy en mis manos
y yo parezco ofrecerle
todo el vaso de mi cuerpo…
Y vive tanto en mis sueños,
Y ahonda tanto en mi carne,
que a veces pienso si el cisne
con sus dos alas fugaces,
sus raros ojos humanos
y el rojo pico quemante,
es solo un cisne en mi lago
o es en mi vida un amante…
Al margen del lago claro
yo le interrogo en silencio…
y el silencio es una rosa
sobre su pico de fuego…
Pero en su carne me habla
y yo en mi carne le entiendo.
-A veces ¡toda! soy alma;
y a veces ¡toda! soy cuerpo.-
Hunde el pico en mi regazo
y se queda como muerto…
Y en la cristalina página,
en el sensitivo espejo
del algo que algunas veces
refleja mi pensamiento,
¡el cisne asusta, de rojo,
y yo, de blanca, doy miedo!
jueves, 20 de octubre de 2011
viernes, 14 de octubre de 2011
Casta Diva
" Casta Diva" es una aria de la ópera Norma , escrita por V. Bellini. El aria es una invocación a la Luna. Sucede después de que la sacerdotisa druida Norma corte y ofrezca una rama de Muérdago.
La soprano Maria Callas, entre otras fué una de las que mejor interpretó este Aria y le dió mayor fama después de la segunda guerra mundial.
Existe una versión por la célebre contralto afroamericana Marian Anderson y adaptaciones de cantantes populares como Nana Mouskouri. Asimismo, en la novela del escritor ruso Goncharov, Oblómov, la impresión reiterada que en el protagonista hace su entonación en boca de una joven doncella produce en él el verdadero cambio de su vida, enamorándose profundamente de ella, siendo este un tema recurrente en toda la obra.
Letra del Aria:
¡Casta Diva, que plateas
estas sacras antiguas plantas,
a nosotros vuelve el bello semblante
sin nube y sin velo!
Templa, oh, Diva
templa estos corazones ardientes,
templa de nuevo el celo audaz,
Esparce en la tierra esa paz
que reinar haces en el cielo.
Fin al rito, y el sacro bosque
sea limpiado de los profanos.
Cuando el numen airado y hosco
exija la sangre de los romanos
desde el druídico santuario
mi voz tronará.
Caerá, castigarlo puedo
(Mas castigarlo el corazón no sabe.
¡Ah! bello a mí retorna
del fidedigno amor primero,
y contra el mundo entero
defensa para ti seré.
cabaletta
¡Ah! bello a mí retorna
del rayo tuyo sereno
y vida en tu seno
y patria y cielo habré
¡Ah! regresa de nuevo cual eras entonces,
cuando el corazón te di.
ah, regresa a mí.)
Enlace del video:
http://youtu.be/gZrao_GX4nk
La soprano Maria Callas, entre otras fué una de las que mejor interpretó este Aria y le dió mayor fama después de la segunda guerra mundial.
Existe una versión por la célebre contralto afroamericana Marian Anderson y adaptaciones de cantantes populares como Nana Mouskouri. Asimismo, en la novela del escritor ruso Goncharov, Oblómov, la impresión reiterada que en el protagonista hace su entonación en boca de una joven doncella produce en él el verdadero cambio de su vida, enamorándose profundamente de ella, siendo este un tema recurrente en toda la obra.
Letra del Aria:
¡Casta Diva, que plateas
estas sacras antiguas plantas,
a nosotros vuelve el bello semblante
sin nube y sin velo!
Templa, oh, Diva
templa estos corazones ardientes,
templa de nuevo el celo audaz,
Esparce en la tierra esa paz
que reinar haces en el cielo.
Fin al rito, y el sacro bosque
sea limpiado de los profanos.
Cuando el numen airado y hosco
exija la sangre de los romanos
desde el druídico santuario
mi voz tronará.
Caerá, castigarlo puedo
(Mas castigarlo el corazón no sabe.
¡Ah! bello a mí retorna
del fidedigno amor primero,
y contra el mundo entero
defensa para ti seré.
cabaletta
¡Ah! bello a mí retorna
del rayo tuyo sereno
y vida en tu seno
y patria y cielo habré
¡Ah! regresa de nuevo cual eras entonces,
cuando el corazón te di.
ah, regresa a mí.)
Enlace del video:
http://youtu.be/gZrao_GX4nk
martes, 4 de octubre de 2011
El cisne
Apoyo mi talón suavemente en el duro suelo. Siento el calor de ese paso deslizando toda la planta de mi pié, hasta que la punta de mis dedos se envuelve en la tierra.Me olvido de todo.
En el estanque un cisne se mueve dulcemente en medio de una incipiente tormenta. Cae un rayo cerca .El trueno estalla y me invita a huir.
No puedo apartar mis ojos de esas ondas formadas por la lluvia en el agua, mientras el cisne continúa con su suave y sereno movimiento. Nada ni nadie le perturba y prosigue su camino.
Hay tanta energía en el aire que tengo miedo. Hace calor. Recuerdo quién soy y dónde estoy. Mientras busco cobijo en un tejado, el cisne llega a una orilla victorioso .
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