Arte en la calle: Entrada a una Escuela de música y entrada a un garaje en Miranda de Ebro (Burgos)
domingo, 20 de febrero de 2011
martes, 15 de febrero de 2011
El silencio
Es increible la cantidad de idioteces que podemos decir a lo largo del dia sin tener ni el más mínimo asomo de pudor. La verdad,es que nos vendría muy bien a todos poder contabilizar esa sarta de tonterías diarias y hacer un estudio exhaustivo, diagnosticando la razón por la cual no podemos callar a tiempo, como si de una enfermedad se tratara.
En mi trabajo, cuanto más conozco el ruido, más me gusta el silencio.Está demostrado que la contaminación acústica que se sufre cotidianamente puede provocar en nosotros cuadros de ansiedad, stress y ,en general,malestares físicos de diversa índole.
¿Qué es el silencio? ¿Donde se encuentra? Fisicamente el silencio total no existe, pero si una aproximación a ese estado de tranquilidad, paz interna donde los decibelios no nos confunden tanto y podemos conectar con nuestro yo interno.
Diría yo que el silencio ni se busca, ni se compra. El silencio es la base de cualquier melodía interna y que sin el silencio no existe la música, ni el ruido. Complementa nuestra vida, haciéndola más reflexiva, más atenta.
Me solía decir Dña.Villar Hernandez, esposa de mi maestro, que no hay mayor sabiduria en este mundo que ser sordo, mudo y ciego y la verdad es que tenía razón. Hasta el más asno de los asnos parece más listo cuando está callado. Si no oyes necedades, tampoco tienes ninguna obligación moral de contestarlas.
El silencio es una virtud, es un arte que conlleva humildad; el sabio no habla por hablar, escucha en silencio y ayuda en silencio.
domingo, 13 de febrero de 2011
Cómo se hace un vaciado

La técnica del vaciado se emplea en la reproducción de una escultura o relieve y se utiliza el procedimiento del "molde perdido", es decir el molde se romperá para poder sacar la copia.
En la imagen teneis los pasos que realizó el escultor murciano Juan Díaz Carrión para hacerme un busto en 1987. Gracias Juan por tu arte.
El pasado
Volver la vista atrás a veces no es bueno. Nos hace rememorar nuestras caidas y nuestras tristezas. En la vida hay que intentar contar los momentos alegres, sin embargo, para agarrarse a ellos fervientemente como si fueran el elixir que nos mantienen despiertos para no agonizar ni caer.
Hoy no ha sido un mal dia, pero el hablar del pasado un momento, excava nuestro espíritu atormentado de aquel tiempo y lo hace no volver, sino, querer revivirlo desde su tumba y hacerlo proclive a la desilusión por el entorno.
No quiero volver a esos tiempos tristes donde la gente se odiaba, se batallaba por quién era el mejor artista o quien era el mejor maestro. Esos tiempos murieron para mí. Yo ya no sirvo para luchar batallas de niños caprichosos y arrogantes, ni para mirarme en el espejo cada mañana y verme como la más bella de mi reino. Dejo esos cuentos para el que quiera vivirlos. Yo solo quiero estar con los mios, con los que me quieren, con el arte sencillo que me acepta como soy. El arte del alma pura, que no esconde doblez y se muestra como es.
Luchar esa batalla vosotros si quereis. Yo no volveré nunca a ambicionar nada en esta vida que la vida no me quiera dar.
viernes, 11 de febrero de 2011

Tenía 17 años cuando leí la vida de Isadora Duncan, una dama que revolucionó el mundo de la danza tradicional y supo marcar un estilo propio transmitiendo por medio de su arte su deseo de vivir, gozar y sufrir.
Esta famosa bailarina murió mientras paseaba con su automovil y su echarpe se enganchó en una de las ruedas traseras del coche ahogándola y rompiendole la columna vertebral.
Su vida privada fué particularmente tormentosa cuando sus dos hijos Deirdre y Patrick murieron y otro hijo más posteriormente , murió también después del parto. A pesar de ello, mantuvo un espíritu combativo que la llevó a luchar por la emancipación de las mujeres y a romper normas estipuladas por una sociedad machista y retrógrada.Su arte, la danza, fué su modo de vida y se consagró a ella, no olvidandose del mundo en el que vivía, ayudando a sus semejantes, dedicándose a la enseñanza y a su escuela.
Decía en sus memorias: "Dad la belleza, la libertad y la fuerza a los niños. Dad al pueblo, el arte que necesita."
Uno de los comentarios periodísticos de aquella época me parece especialmente particular ya que habla de Isadora reflejando perfectamente cómo era su arte: "Cuando Isadora Duncan baila, el espíritu se remonta muy lejos, hasta el fondo de los siglos, hasta la primera mañana del mundo, cuando la grandeza del alma encontraba su libre expresión en la belleza del cuerpo, cuando el ritmo del movimiento correspondía al ritmo del sonido, cuando la cadencia del cuerpo humano entonaba con el viento y el mar, cuando el ademán de un brazo de mujer era como un pétalo de rosa que se expande, y la presión de un pie sobre el césped como una hoja que cae acariciando la tierra."
jueves, 10 de febrero de 2011
El arte de caminar
Tal vez cuando no estás a la altura de las circustancias o cuando ves que lo que te reclaman no lo has conseguido aparece un sentimiento llamado frustración.
A pesar de todos los esfuerzos, no salen las cosas como debieran o no nos lucen en absoluto por las razones que sean, externas o internas (a esas no les vamos a quitar el mérito, por supuesto, de entorpecernos el trabajo), el cúmulo de presiones, a cual más variopintas, no nos dejan pensar y a nuestro pesar, nos empuja a cometer aún más torpezas en la vida que nos llevan a una desilusión tras otra.
El abandono se mezcla al fín con la Sra. frustración, esa vieja de morro fruncido con malaleche, que nos acarrea la pérdida de todo.
Todo esto, sería muy llevadero, pues es el pan de ración matutina que nos toca a diario, si no fuera porque afecta o puede afectar a los que nos rodean. Entonces, sí que es un amasijo de emociones infumables que nos puede llevar ya a la pérdida total de la seguridad y la confianza en uno mísmo para realizar cualquier acción.
El sentimiento que puede generar el defraudar a los demás es especialmente deprimente en las personas llamadas "hipersensibles". Además, se les mezcla con un no saber cómo actuar frente a todos para que nadie note su pena interior. Es la guinda del postre de nata con nueces.
Y así pasan los dias....hasta que se olvida un poco y se intenta volver a la supuesta normalidad que acarrea el tragar con todo lo que te echan en tu trabajo, en tu entorno más íntimo y en tu vida social y pública.
La hipersensibilidad es un grano en ese sitio que estás pensando porque lo capta todo: las frustraciones de marras sobretodo, y las absorbe como si fuera la esponja blanca y negra que bloquea al sujeto y le impide pensar cómo encontrar soluciones sin que sean parches de primeros auxilios.
El otro día me planteaban la siguiente cuestión: "Si usted tuviera que sentarse y no hubiera más que dos sitios, uno al lado de un hombre guapo y agradable fisicamente y otro, al lado de un hombre feo y repulsivo, ¿dónde se sentaría?. Mi respuesta lógica fué en el medio porque no conozco a ninguno de los dos. Pero, me indicó " ¿Si no hubiera otra posibilidad? ¿Dónde te sentarías?".¿Quién quiere sentarse al lado de un sapo,si puedes tener un cisne de acompañante?
Las apariencias engañan la mayoría de las veces,el sapo puede ser supergracioso y juguetón y el cisne puede ser un turre que ni te cuento y encima te saca los ojos con el pico.... pero por instinto la balanza se inclina hacia lo bello. Nos sucede así en la vida, donde elegimos el camino más corto y más facil y el camino feo y complicado lo rehusamos porque cuando surgen las trabas, nos frustramos enfurruñados dando marcha atrás mirando al lado sencillo.
El arte de caminar, me indicaron ayer, debe de ser pausado, suave, elegante, permitiendonos tomar el aire necesario para poder continuar con serenidad.Ser un cisne y un sapo. Volar y saltar. Reir y llorar.
martes, 8 de febrero de 2011
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