miércoles, 14 de diciembre de 2022

Suspiro

 


La genialidad de un puente circunstancial dibujado entre dos caminos paralelos estaba en el rio plateado que inspiró este suspiro tocado por el alma.

Seguramente estuvimos apoyados en el mismo quicio del muro que nos separaba. La otra orilla vio mi saludo cercano y alegre, pero tu boca, que no estaba enmudecida, no dijo nada. No salió de ella, ni una sola palabra.

Contemplé las posibilidades que nos marca la vida y comprendí, mientras mis ojos se llenaban de lágrimas de compasión, que quizás un fonema más alto que otro, una tilde en el sitio inadecuado o un equívoco sangrante y desdichado, nos había separado entre corrientes.

Tu sabes que vamos al mismo puerto. Llega diciembre con mi pie en el sitio, caminando, firme a veces, resbalando otras; tan cargada de desniveles está la vida que un día,  llegaré a ese momento en el que se me partirá el suelo y ese segundero que nos conduce a la deriva me marcará la cuenta atrás. Él sabe muy bien cuanto tiempo nos queda, pero no nos lo dice.

No me quiero ir sin demostrarte lo que siento, aunque quizás a ti ya no te importe. Por ello, me atrevo y no me atrevo, pero al final, dejo caer este lamento, escondido entre el silencio, por si algún día lo encuentras entre las tapas viejas de los libros olvidados, dibujado un corazón con un te quiero, al lado.

Isabel Bravo©

domingo, 6 de noviembre de 2022

Consuelo de tontos


 Soy antigua. Un facsímil pasado de moda; puedo retornar al 2021 con una facilidad bárbara.  Camina, sin embargo, un pregonero anunciando  desnudas ramas, viriles miembros entrelazados, serpenteando burlones noviembres que van a diciembres junto con mi hambre y mi condena.

Y digo yo, que hemos pasado de la higiene absoluta de hace un año, al descuido total. Ya no importa el salivazo de la tos impertinente en los teatros, con su correspondiente caramelillo envuelto en celofán acústico; tampoco los wáteres públicos sin papel para las manos, ni siquiera nos recomiendan que utilicemos aquel gel con olor a alcohol rebajado. Parece que ya no importa el rebaño vacunado; ahora más que nunca, el reto parece ser que es, llegar a fin de mes, sobrevivir en la precariedad,  mientras se ha recuperado aquel olor a meados en las esquinas de los subterráneos.

Y ¿Qué os digo yo de los besos? Tiempo de carantoñas, sin duda, posesos y  ávidos de lo que no tuvimos. Mientras tanto, muere gente en silencio, pero nosotros no lo sabemos. Tantas veces han anunciado el fin del mundo, que un día puede que llegue de verdad,  y estaremos como el pastor incrédulo: vendrá el lobo por sorpresa (igual en forma de cohete) y a mí, seguro que me pillará tomando un café en una taza vintage, sola, con mi alegría particular.

Y es que íbamos a ser mejores personas, proclamaban los expertos; y viendo ahora, lo que veo, consuelo de tontos, sólo se me ocurre leer a Quevedo y discúlpenme ustedes por ser ya tan mayor y estar tan cansada de tanta tontería: me quedo filosofando.


  "Qué desengaños son la verdadera riqueza":

 ¿Cuándo seré feliz con mi gemido?

¿Cuándo sin el ajeno afortunado?

El desprecio me sigue desdeñado;

la envidia, en dignidad constituido.


U del bien u del mal vivo ofendido;

y es tan insolente mi pecado,

que, por no confesarme castigado,

acusa a Dios con llanto inadvertido.


Temo la muerte, que mi miedo afea;

amo la vida, con saber es muerte;

tan ciega noche el seso me rodea.


Si el hombre es flaco y la ambición es fuerte,

caudal que en desengaños nos e emplea,

cuanto se aumenta, Caridón , se vierte.


Francisco de Quevedo

domingo, 25 de septiembre de 2022

Entremezcladas

 



Aquí me tienes, abatida por el viento, entre el barro y las hojas secas, olvidada y despreciada; incapaz de buscar una salida para disculpar el error que atormenta mis mañanas y mis noches. Soy esa imagen que sonríe, pero que no soy yo, porque oculto mi pena hasta marchitarme en lo maldito. Ese  fuego que grita tu nombre en el silencio dicen que se llama soledad, pero yo lo llamo deseo.

Me estoy acostumbrando a pensar que no estaré ya para cuando me busques y que no te importa, que me muera privada de amor, porque el crujir de tus pies sobre mi nuca está ya sobre otra playa. Me hubiera gustado pensar que yo te importaba, pero el destino no me deja ni siquiera, jugarme una mala pasada y cuando camino, camino como tonta, sintiendo tan solo,... cuchillas bajo mis pies.

Isabel Bravo (25/09/2022)©

martes, 26 de julio de 2022

Crónicas de julio

 





La rejilla delantera del automóvil escupió un pajarillo saltarín sin ton ni son. Me faltabas tú, julio, pensé..., y te estás consumiendo poco a poco, con el sol derretido por tu propio calor. Mi balcón era un mar abierto con escaleras que servía para refrescar mi cuerpo dolorido de tanto esperarte.

Al margen de toda la belleza que me rodeaba, a través de mis gafas oscuras, creo que no es un verano tan sorprendente cuando descubro, enfrascadas en sus móviles, una madre y una hija sin tiempo para hablar ni de conocerse. A veces, la madre miraba al vacío, como perdida en esa nada; en un circulo vacío combinado con las mismas costumbres, las mismas persianas que se cerraban al atardecer.

He visto a aquel turista que necesitaba viajar para vivir y crecer como persona...disimulando un barrigón sujetado por toallas sobre una panza, dirigiéndose enfundado en su camiseta floreada a una piscina azul cielo.

Y toda esa gente que nunca se ha planteado cambiar de vida o de camino... Pero también, sin embargo, he soñado contigo, y en los desesperados imposibles; yo tibia, con mi pie entre las rocas del océano y tú tan lejos, arañando mi piel con tus recuerdos.

Isabel Bravo©

jueves, 23 de junio de 2022

La noche y el día a día.

 




¿Qué queréis quemar? ¿Malos recuerdos, malas experiencias, pasado oculto, duros tragos , enfermedades? ¿Acaso creéis que una ilusoria fogata creada por el hombre puede crearnos una demencia eventual y borrar de nuestra carne y memoria todo lo pasado?

Tradiciones "mágicas" que son como un sopapo cuando regresas a la vida y ves que nada ha cambiado. Si acaso existiera una manera de liberar nuestra alma de toda la realidad particular y social, su patente convertiría en millonario al que la inventara.

Ese espejismo por una noche es fácilmente ahorrable. Es como un trago de insensatez y de ataque a la cordura. Tiempo perdido oliendo a chamusquina y saboreando un chocolate de ilusión entre palabras de esperanza y deseos imposibles. 

Y yo hoy, que todo lo veo negro...pienso en la alineación de planetas el viernes, las estrellas que fulgurarán durante este verano,... en que los sueños, sueños son. Medito sobre la carga excesiva que llevan sobre los hombros aquellos que no irán a las fogatas, sobre la tristeza de la precariedad económica y la soledad entre las masas. No me veo hoy danzando con ninguna bruja feliz y dejaré los akelarres a esas agentes que dicen que hablan con el más allá y son capaces de producir un "borrón y cuenta nueva" y olvidarlo todo, moviendo las comisuras de los labios como Elisabeth Montgomery en "Embrujada".

Isabel Bravo©

No puedo quemar ni lo bueno ni lo malo. Aquí se quedan conmigo mis anhelos y añoranzas, mis pesares y arrepentimientos, mis alegrías y mis penas. Disfrutar vosotros que podéis vivir esta noche el bullicio de la fiesta de San Juan y olvidar todo lo que he dicho. A vuestra salud.

domingo, 29 de mayo de 2022

Nostalgia

 


Hoy se me aparece el rio Adur, verde y silencioso, fluyendo el agua entre piedras con libertad. Y yo,  viajando, entre los túneles que formaban los árboles de las carreteras en la Gascuña. Allí, mirlos, ocas y faisanes se escondían entre esos bosques de pinos formados en hileras ordenadas por el hombre. Campos con mimosas y anisetes, amarillos glaucos en primavera. Era el día de la victoria, 8 de mayo, el fin de la segunda guerra mundial.

Todo es esmeralda en mi alma porque aquí, en mi pecho, no hay banderas ni colores; es mi naturaleza libre, noble, que vive al sol pleno y que por la noche se recoge escondida en la penumbra, oculta para los curiosos.

Hoy, también, se me aparecen tus ojos con tus abrazos... hace mucho que ya que nos los siento. Los perdí sin tenerlos, sin embargo. Me enseñaste a amar lo sensual, lo erótico...y ahora, solo me queda el sabor de aquel vino de mariposas ,Montirius "La Muse Papilles rouge" de 2020 y el recuerdo de mi escote al fondo, degustándolo mientras tú me mirabas.

domingo, 1 de mayo de 2022

Remembranzas






 Está el mar que arde, encendido en la tarde, con los destellos de mis recuerdos en los reflejos del agua.

El inocente chapoteo de las olas cruzando el bote desde Portugalete, me trae nostalgias de mi infancia..., y ese deseo de querer volver a ser niña, no entiende de negativas porque llora cuando le falta algo.

Están los ojos ya lejos de las aguas, de vuelta  a la montaña mirando los caminos con flores entre vivas y marchitas, pisoteadas sin piedad por el descuido y la indiferencia.

Y a mí, aún me importan esas cosas: las cosas del querer. Me asusta aún encontrarme frente a frente con el amor y no poder besarlo. Cierro la puerta a la esperanza y poco me afecta ya el paso del tiempo perdido, "mayo, junio o julio, ¡qué más da!" , me digo, "eso no es para mí".

Está el mundo tan revuelto... y yo, tan boba...que no se qué hacer con mi memoria porque, cuando parece que ya me calmo, de golpe, todo me sabe a ti.

Isabel Bravo©