lunes, 1 de junio de 2020

De la esperanza a la desesperación.













Extraviado adiós.

Recuerdo tu voz fracturada trazando los puntos y comas entrecortados mientras rubricabas una firma convulsa. Ocultaste la ceremonia de la despedida dejando la puerta de la ilusión abierta a los inocentes. Así partiste, con la discreción de una cadencia abierta, dejándonos mudos mientras esperábamos el acorde final que nunca llegó. En el fondo del cofre, tu poesía de amor, tu promesa...mi esperanza de volverte a ver.
 01/06/2020


Canto a la desesperación

Siempre era igual en el reparto: para ti, el príncipe alto y guapo y para mi, el sapo enano de ojos saltones. Te sujeté más velas de las debidas cantando montajes de milongas en tu nombre con engaños en el mío. La paciencia no tuvo tiempo para creerme cuando le insinué que eras una moneda falsa brillante de ojos verdes y oro en el cabello. Aceptaba la versión que presumía de mi frágil intelecto, pobre diabla huésped de tu caridad en segundo plano.
Aquel escuerzo se enamoró de mis ojos tristes nocturnos mientras tú jugueteabas con Romeo... pero se te antojó comerte un anuro de postre fin de fiesta y así, su estampa de cromo de vuelta y vuelta se deshizo entre tus largos dedos de pianista.

Cuando jugaste con sus almas se te acabó la risa y surgió el infierno que llevas dentro. Ese día me separé con enojo de tu camino tomando otro rumbo en mis coordenadas. No he vuelto a saber nada de ranas ni de encantamientos. Quizás aún mi mirada taciturna tiene un ritmo funesto cuando recuerda los desesperados gritos de dolor de tus desdichados amantes de verano. 02/06/2020


domingo, 24 de mayo de 2020

Calas de primavera: intercambio





Intercambio

Hombre de pocas palabras. Rodeado de flores, pájaros y almas inocentes. Un día de primavera me regalaste unas calas: savia a cambio de nada, plantas frescas vivas sin más recipiente que la tierra.
Mochuelo despistado, te fuiste sin avisar y tus balcones, quedaron desnudos sin regaderas, a merced de la lejía y el trapo limpio. Aquel invierno crudo enfrió el encargo de mantener viva tu llama y por desgracia, también ellas murieron. Ahora florece glorioso tu recuerdo en un lienzo con tus brotes de aquella tarde, desde el esplendor cetrino de mayo. (Compartido con la Asociación Escribe Lee)  (24/5/2020)





martes, 19 de mayo de 2020

Entre flores: casi amor







Apareces agazapado en cualquier espacio. Siempre te preocupó dejar tu huella bien marcada para que yo la encontrara y así, yo nunca poder dejar de pensar en ti. Relojes y alfileres crecen en bordes de caminos, flores de saúco y tu manzanilla con anís de las tardes, en proyecto de infusión . La borraja azul se asoma por terrenos baldíos y cuando parece que ya no vas a manifestarte más...añil, zafiro violeta y lila en el fondo del paisaje, como anunciándome que estás tú.

Y esto está que arde cuando en un tiesto de travesía en mayo dorado, la palabra aproximada en azul cielo trenzada me dice: "Amor". Lobelias para recordarte, símbolo de la distinción y el esplendor. La tarde cálida y cordial que invita al deseo.
Un curriculum vitae de fracasada escribe: "No tienes madera de héroe". Y yo, con gesto derrotado comprendo que el efugio de vagar por donde tus pies hollaron mi honor me convierte en la esclava de mis imposibles sentimientos. Engañosas flores, plenas de alabanzas falsas, ¿por qué contáis mentiras?

Parece amor...casi, a veces.

sábado, 9 de mayo de 2020

Clavelitos








La vida es para fuertes y yo no lo soy. A través de una lupa espejo  arañabas mi guitarra para hacer que sonaran "Clavelitos"desde el calor de la terraza. Mi canto solitario era como un "single" de los años 60 y  sonaba despojado de toda oportunidad para la defensa.

La voz de mi vecina,  en cambio,  resonaba con forma de cantante a deshoras emitiendo gargarismos y vocalizaciones sin temor al genoma de ARN polimerasa. Tú, entretanto,  sin ignorar el dolor que produces cuando mueves mis labios con tus dedos (como quien destapa un velo o una botella de Laurent Perrier Cuvee Rosé)  sabías pronunciar frases crueles para que un cristal derretido por la impotencia asomara por mis ojos.

Todo se está cumpliendo, todo aquello que vaticinó el señor del tiempo. Y tengo miedo. Colores rojos en mis macetas llenos de flores perfumadas aunque no lo sé. Primero abonar y regar con dedicación y luego arrancar los tallos con violencia para dejar que vuelvan a florecer para ti. Me está matando pausadamente (54 negras por minuto) este paréntesis con sentencia.

Aún recuerdo aquel tercer beso que fue mejor que el segundo y que el primero, como un vino variedad tempranillo y garnacha , como cuando saboreaba sus taninos punteados por la bandurria de hollejos y pepitas. Pero ahora mi cabeza está rota pensando en aquellos acordes que olían a resinas y alcanfor o al aceite de nuez fresca sobre mi violín hueco. Pero ya no están... La vida es para fuertes y yo, no lo soy.

martes, 28 de abril de 2020

El nopalillo, la flor de la escritura.






Eres flor de tallo hueco, instrumento de escritura de ángeles con tinta encarnada. Entre mis dedos, tu vello pectoral enredado terso, manejable para jugar al "te deseo"... Finges, entonces, pequeñas espinas en las areolas apercibiendo mis movimientos juguetones, malogrando comerte a besos cuando  tus flores con forma de trompeta me amenazan. Frustrada mi impaciencia por el deseo negado me imagino tus manos, entre flores celestinas y verónicas azules, con las mías enredadas.

Y de esa belleza escondida sin nombre, nace esa pasión reflejada en un cactus orquídea despierto por la noche, desprendiendo un perfume exquisito e intenso, mientras me cuenta algo entre tinieblas con su forma segmentada de pluma santa.



martes, 21 de abril de 2020

Melodía de amor










Herida de muerte estaba; se presentó un vacío a la vuelta de la curva. Revelaciones divinas con resonancias mórficas me explicaron qué canción estabas escuchando, qué color teñían tus pensamientos y qué formas querías para abrazar tus propósitos.

Yo, mientras, era el parking subterráneo donde el innombrable ADN de tus labios me expresó las inquietudes de mis ojos.Hasta el más desconocedor de la técnica de los arpegios cruzados sabía que tanto poder de seducción no podía ser saludable porque cuando te abraza la flecha, como un portazo de golpe, te duele el martirio en el pecho con nombre de amor sublime para siempre.

Soy parte de aquel pelo corto rubio  rizado de unos 4 centímetros y medio sobre tu solapa, en aquella bata de tu pijama, haciendo una ese sinuosa, alargada en su punta.
Ahora, de momento, no tienes  más que un plato para comer sobre la mesa, sin postre. El menú del día, tu caricia en el aire, holgazaneando con tu olor áspero ronco inconfundible, esperando a que yo lo lastime en sueños con un beso sobre su nuca.

Pero tú no quieres eso, no...quieres un completo : un todo incluido en el "pack" del viaje. Y escarbas entre cajas de cartón buscando respuestas y salidas. Se lo que soy. Aún no sé qué pintabas en aquella fotografía plena de ideas repetidas y repetitivas, excitado por inquietudes y recelos...dudo que puedas saciarte al beberme tan de golpe.

Continúo, como te decía al principio...herida, sin poder competir con esos tantos otros sabores y olores que rodean tu particular espacio. Porque sólo soy una simple rosa con espinas ubicada a una distancia prudencial de ti para no lastimarte.

viernes, 3 de abril de 2020

Doctor Cañada, doctor en medicina





Eres de esos amigos mágicos...esos, que de repente, saben darte una sorpresa inesperada y te da un vuelco el corazón. Sonó el teléfono , el messenger a decir verdad, y después de más de 30 años sin oír tu voz, fue ese placer inesperado,  hablándome como si fuera ayer, como cuando solíamos quedar a las 18.30  para ir a ver un concierto de la BOS en el Campos Elíseos y luego, tomarnos unas birras en la calle Euskalduna.

Quizás si noté un ligero temblor de emoción en tu voz al principio, al decir mi nombre en diminutivo, pero luego desapareció cuando me explicabas científicamente la situación sanitaria que estamos viviendo con el virus "COVID19". Y ese maravilloso perfil tuyo de profesional como la copa de un pino que eres, ocultó brevemente a mi sensible amigo de juventud, ese que tenía unas gafas oscuras, el que se reía conmigo de chistes malos, el de los ojos chispeantes (vaya usted a saber qué escondían cuando me miraban), el de la lengua afilada, irónica y alegre... menos cuando estaba apesadumbrado por las circunstancias de su vida. Aquel cómplice al que pedía consejos cuando nos tomábamos unas copas escuchando buena música de jazz en Las Arenas o jugando al billar en Algorta. Si, aquel amigo que se enfadaba si yo desviaba mi mirada atraída por un sujeto emperifollado con "jersey de picos" de dudosa hechura casera.

Transcurre tu vida ahora, en otros negocios, a vueltas por Camerún o por otros lugares de África donde te sigues vistiendo tu bata blanca de colaborador jubilado. Te lo dije hace tiempo: estoy muy orgullosa de ti.
Seguro que sigues mirando por el microscopio mocos verdes, salivas, hasta el moho del pan de hace una semana que no te comiste. Y no será por mala gana en el comer, no, de Euskadi eres doy fe, que además de la medicina te gusta el buen yantar.
Eres un noble caballero que defiende lo que cree y en los que cree. Amigo hasta el final, quizás conmigo un amor imposible, irrealizable, platónico...eso decías tú de mi el otro día en facebook, con tu mejor estilo de Heathcliff en "Cumbres borrascosas". Si, ahí estás tú, tu esencia: el hombre que cavila, escribe, habla, lucha, ese hombre que pelea por lo que merece la pena y cumple años dejando un rastro de luz por donde pisa con su generosidad.

Siempre cuentas que me conociste tocando el doble concierto en Re M de J.S.Bach...el caso es que no me acuerdo muy bien por qué nos hicimos tan amigos. Lo cierto, es que perteneces a una parte de mi vida que me marcó como lo que soy ahora. Me sigues llamando dulcemente por un seudónimo que ya no utilizo...pero que me gusta cuando tú lo pronuncias en la intimidad, como el otro día, porque me haces volver a recordar quién era y de dónde venía, pero lo mejor, es que me recuerdas que las personas no nacen, sino que se hacen.

¿Sabes lo que más me gusta de ti? Que mucho bla, bla, bla...pero eres un romántico, R_ _ _ _ _o.