miércoles, 31 de octubre de 2018

Difuntos



DIFUNTOS

Déjame besar tu sombra,
si acaso vendados los ojos
oír el sonido de tu silencio.

Así marcando el tempo,
los latidos de mi corazón
acompañarán la música del amor.

Y no habrá reloj,
ni disciplina, tan sólo un aroma marcado
en consonancia con la pasión.

Déjame ocupar tus pensamientos,
que los míos están despiertos en mi mirada
porque grande es la verdad,
limpia y profunda.

Y no hay espectros que nos asusten
solo renuncias,
cuando lo imposible
respeta el dolor. 


jueves, 4 de octubre de 2018

Vueltas de tuerca



Como fantasmas, surgen de la nada los avatares empeñados en querer ser entes  y pertenecer al presente.

No hay forma de disipar sus etéreos vapores y como fragancias de dulce sabor a miedo, se nos meten en el cuerpo.

Vueltas de tuerca se oyen como campanas brillantes,para recomponer lo que estaba ya hace mucho tiempo roto y sin embargo, intacta su esencia.

No hay forma de descubrir qué locos sueños esconden sus manos porque las visiones de espectros del pasado ya están muertos.

Toca a mi puerta un visitante extraño cantando una copla distinta para soltar mis cadenas, de prisiones y cautiverios escondidos al acecho.

No hay forma de huir ante el arte, pues  es la virtud quien lo envía. Y el arte gana por su rectitud, la batalla.


domingo, 26 de agosto de 2018

La ira











Hay una historia budista que habla sobre la inutilidad de la ira. "En medio de una espesa niebla, un hombre está pescando en su botecito cuando otro hombre aparece entre la niebla y choca contra el suyo. Al principio, el hombre maldice y grita a la persona que pilota la otra embarcación, insultándole y exigiendo que retroceda y le deje espacio. Sin embargo, cuando mira más detenidamente, descubre que el otro bote está vacío:nadie maneja el timón. Repentinamente su ira desaparece y se da cuenta de la inutilidad de su rabia"

La discreción nos puede ayudar a evitar la exageración, que es tan ridícula como falsa.Aquel que exagera acaba al final presumiendo una situación irreal y llega a creerse  su propia mentira. En el mundo ficticio del que vive sometido a la contradicción, la ira se hace fuerte y produce la llave que abre el corazón de la discordia hasta dañar las relaciones entre las personas y sus afectos.

La falta de empatía es amiga del orgullo, del deseo de ser alabado y de triunfar sobre todas las cosas y personas. Inútil propósito, cuando la cólera violenta nuestra capacidad de acción y de reacción y nos hace olvidar que el bote está vacío y que aquello que nos hace enfadar, no existe.


viernes, 27 de julio de 2018

El arte de ser feliz











El monje Matthieu Ricard explica que  la meditación consiste en:" familiarizarse con una visión clara y justa de las cosas, y de cultivar cualidades que, aunque todos nosotros poseemos en nuestro interior, se mantienen en estado latente mientras no hagamos el esfuerzo de desarrollarlas."
Para ser mejores personas no basta con desearlo, sino que hay que esforzarse. Es como el que toca un instrumento de música, mecánicamente, con  técnica o sin técnica pero nos deja fríos. Aquel que se exhibe, que le gusta ser admirado o ser amado pero que ve que pasan los años y no llega a ningún sitio y no es feliz.

A este respecto Ricard aconseja que aunque aparentemos ser muy felices, no podremos serlo de verdad si no nos interesamos por el bienestar del prójimo: "Buscar la felicidad sólo para uno mismo es la mejor manera de conseguir que ni nosotros ni los demás seamos felices."

Por eso hay que olvidarse de lo que uno quiere, de nuestra propia ambición y si es necesario liberarse de las ataduras materiales sin vacilar para transformar el modo en el que percibimos las cosas porque la riqueza que ignoramos está escondida, donde menos imaginamos.

Debemos permitirnos llorar o reír si lo necesitamos, escuchar lo que nos manda la vida, porque seguro que es una enseñanza interesante. Tenemos que hacer las cosas que queremos hacer, sin dejar trabajos inacabados, no decir aquello de...¿qué hubiera pasado si hubiera hecho esto o aquello? Porque cuando ya no estemos ya no podremos hacerlo, y aquí se quedará todo, nuestro orgullo, la vida que construimos con sus riquezas y sus pobrezas y tan solo seremos un pequeño recuerdo en la mente de algunos. Y seremos juzgados justa o injustamente pero ya no nos importará.


martes, 16 de enero de 2018

Vacio












Estamos llenos, cuando la soberbia nos ocupa,vacíos cuando se marcha.
Un corazón pleno de amor, se vacía cuando el olvido nos llena.
Se va una emoción y nos invade otra con una fragancia distinta.
Es solo un instante el vacío, un desierto vacuo
que no tiene ni una flor.
Derramando el agua, observamos lo que queda disponible en nuestra alma,
para llenar otro hueco de esperanzas o desilusiones.

Completamos lo vacío con lo que nos complace y nos hace feliz.



viernes, 21 de julio de 2017

La competencia







Ser competente en cualquier trabajo o quehacer es mucho más complicado de lo que parece. Hace poco escuché a un acreditado médico expresar su idea de la facultad de la realización de un trabajo, en la que la captación de la información es primordial, para luego establecer hipótesis o ser capaz sin más,de establecer la diferenciación de lo que es erróneo y verdadero en una investigación científica.
Es bien cierto que aquello que nos cuenta Internet, la vecina de enfrente o el periodista mejor de "Tele noticias" no es palabra de ley pero, según nos informan las redes sociales "txiter, forbook" o sucedáneos, nunca comprobamos la autenticidad de lo que nos llega, y sin ningún filtro de juicio, lo aceptamos como válido.

Estar preparados para enjuiciar y creer no es tarea de niños. Baltasar Gracián decía al respecto " Sé juicioso y observador. Así dominarás las situaciones, en vez de que ellas te dominen a ti"y, " Cuídate al interpretar lo que te cuentan. El oído es la segunda puerta de la verdad y la primera de la mentira". Por eso, esas sabias palabras nos conducen a la discriminación, a la duda, a la analítica y lo más importante a la puerta del conocimiento para reconocer lo aparente de lo real.

Hoy en día, nos piden competencia. Vivimos en el mundo del fraude y de la falta de empatía donde el ego social-político-cultural campa a sus anchas . Escondida está la verdad , llena de sagaces incompetentes que nos venden verdades y es nuestro deber descubrirla en un mundo, donde el talento no va reñido con el engaño.
 Roberta Schira en un libro sobre el orden en la cocina recomendaba:" Haced limpieza antes de empezar a ordenar, sacad la basura mental" Un buen consejo para la competencia en muchas otras áreas.



miércoles, 14 de junio de 2017

La invención y la motivación.









Es tarea  del buen enseñante motivar al alumnado para despertar el interés por cualquier asignatura.
Siempre son muy prácticos, esos cursos de reciclaje, innovación o como quieran llamarse, del profesorado, para pretender dar claves claras y tener estrategias en la enseñanza.
Con todo esto, te venden lo fundamental en nuevas tecnologías, ejercicios aplicables al quehacer diario y un sinfín de cosas que al final decides si las tomas, o las dejas.

Actualmente, con el facebook, el twitter y demás  medios de comunicación nos cuentan las hazañas de profesores extraordinarios, premios a la enseñanza que utilizan todas estas técnicas y muchas más, que luego mercadean a su vez con la venta de libros, impartición de cursillos etc.

El entusiasmo por aprender de los profesores y ponerse al día para la invención y la motivación, no se pone en duda a pesar de que, muchas veces, se realicen con cierta desgana, después de una  jornada laboral dura con alumnado conflictivo. La cuestión es saber qué es lo que buscamos. Será acaso,¿ser más competentes,más eficaces en nuestro trabajo?  ¿Cual es la llave mágica que abre el cerebro de nuestros alumnos y los despierta del aburrimiento y el letargo que produce el desinterés?

El buen maestro siempre ha estado ahí y el mejor, muchas veces escondido. Ni ha editado libros, ni ha dado cursillos, ni ha ganado premios. Su constancia ha sido su base.
Ese maestro anónimo ha dedicado su vida a la generosidad de la enseñanza y la única motivación que ha utilizado ha sido su propio entusiasmo y su trabajo incansable.

Recuerdo a muchos de mis profesores, pero aquellos a quien más recuerdo son aquellos que nunca tiraban la toalla si no entendíamos algo. Aquel que se acercaba, juntaba la silla y no se levantaba hasta que lo comprendías. Aquellos a los que les brillaban los ojos cuando explicaban, aunque no les entendiéramos lo  que nos querían transmitir. Y hablábamos,provocaban debates , te hacían pensar.
Esos profesores, son muchos de mis compañeros. Los veo a diario,preocupados, buscando lo mejor para cada niño.

Y esos alumnos, somos nosotros mismos hace unos cuantos años, no hemos cambiado tanto